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CANNES 2022 Competición

Crítica: R.M.N.

por 

- CANNES 2022: Cristian Mungiu teje una película magistral sobre un pequeño pueblo de Transilvania que refleja los males y las elecciones individuales y contemporáneas a nivel europeo

Crítica: R.M.N.
Judith State y Marin Grigore en R.M.N.

“Cuidado con los animales salvajes”. Leemos esta advertencia en la puerta de una tienda en un pequeño pueblo de Transilvania, un lugar colocado bajo el microscopio o, mejor dicho, sujeto a la resonancia magnética nuclear insinuada por el título, en R.M.N. [+lee también:
tráiler
ficha de la película
]
(presentada en la competición del 75.º Festival de Cannes), la nueva película del gran director rumano Cristian Mungiu (que ha sido premiado anteriormente en la Croisette, alzándose con la Palma de Oro en 2007 y el Premio a Mejor Dirección en 2016, así como el Premio al Mejor Guion y el Premio a la Mejor Actriz en 2012). Esta advertencia no es en vano, ya que también evoca (incluso más) a los humanos de la región, y también a los europeos en un contexto social más amplio. Se trata de un microcosmos que el cineasta examina con un dominio excepcional de su oficio.

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Esto se debe a que Transilvania, con su naturaleza multilingüe (allí se habla rumano, pero también húngaro y un poco de alemán, por no hablar de los gitanos expulsados ​​recientemente) y sus problemas, tienen repercusiones a escala continental (la migración económica está vaciando las zonas circundantes, y el atractivo o la dependencia del apoyo de la UE reemplaza tradiciones locales profundamente arraigadas). Por eso, la región es un ejemplo perfecto de la delgada línea que separa el sentido colectivo de pertenencia (como en el caso del concierto y el coro popular) y la cristalización del miedo a los otros, esos extraños llegados de otro lugar y sobre los que la gente proyecta sus fantasías, cuando en realidad son solo un reflejo de nosotros mismos. Mungiu sugiere todas las caras enfrentadas y el comportamiento ambiguo inherente al optar por evitar la simplificación, con la intención de purificar el agua para hacerla potable después de que ya haya sido profundamente contaminada.

Los dos elementos clave de la historia son Matthias (Marin Grigore), que abandonó su trabajo en Alemania de forma repentina para regresar al pueblo donde viven su esposa Ana (Macrina Bârlădeanu) y su hijo mudo de ocho años, y Csilla (Judith State), que dirige una pequeña fábrica de pan que está teniendo dificultades para conseguir suficiente personal (debido a los bajos salarios) y debe encontrar rápidamente cinco nuevos empleados para poder optar a las ayudas europeas. Los dos protagonistas son amantes desde hace mucho tiempo, lo cual no es un secreto para nadie en esta pequeña comunidad donde todos se conocen. Todo cambia cuando aparecen tres trabajadores de Sri Lanka, y la polémica se intensifica en un ambiente donde todos tienen el rifle al alcance de la mano, y donde se les enseña a los niños que las cosas más importantes son “fuego, agua, saber pelear y no sentir lástima”.

La gran habilidad de Cristian Mungiu es introducir sutilmente y dar vida a una gran cantidad de personajes secundarios (el sacerdote, el alcalde, la familia de Ana, el padre de Matthias, los empleados de la fábrica, los líderes de los grupos anti-inmigración, etc.), ofreciendo así un retrato muy completo de este microcosmos (incluyendo algunas excepcionales escenas grupales). De hecho, casi podría tratarse de un documental, si el cineasta no tuviera también el talento de explorar con gran sensibilidad la vida privada de los personajes (las diferentes caras del amor, las relaciones paternofiliales, la transmisión de valores como la tolerancia, etc.). Si a esto le sumamos una ambientación muy sugerente, compuesta por bosques, valles, colinas, un lago semicongelado, una inmensa mina abandonada, las ceremonias en la iglesia y los pequeños conciertos animados (o no tanto) en el ambiente de la fiesta de fin de año, así como una tensión inquietante y la dirección de fotografía notable e inmersiva de Tudor Vladimir Panduru, todo se convierte en un fresco perfecto, fascinante e inteligente, que toma forma alrededor de la cuestión crucial de lo colectivo, frente a sus impulsos de vida y muerte.

R.M.N es una producción de Mobra Film, coproducida por Why Not Productions, Les Films du Fleuve, France 3 Cinéma, Filmgate Films, Film I Väst y Wild Bunch, que también se encarga de las ventas internacionales.

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(Traducción del francés)


Galería de fotos 21/05/2022: Cannes 2022 - R.M.N.

25 fotos disponibles. Desliza hacia la izquierda o la derecha para verlas todas.

Cristian Mungiu, Macrina Barladeanu, Marin Grigore, Judith State, Orsolya Moldován
© 2022 Fabrizio de Gennaro for Cineuropa - fadege.it, @fadege.it

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