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LOCARNO 2022 Piazza Grande

Crítica: Paradise Highway

por 

- Juliette Binoche se compromete al máximo, evidentemente, con su papel de camionera canadiense en la ópera prima de Anna Gutto, pero todo parece poco convincente

Crítica: Paradise Highway
Morgan Freeman y Juliette Binoche en Paradise Highway

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tráiler
ficha de la película
]
, el primer largometraje de la noruega Anna Gutto, ya había generado cierto interés antes de su estreno en el Festival de Locarno, todo gracias a su inspirada (o descabellada) idea de elegir a Juliette Binoche para interpretar a una camionera canadiense llamada Sally, que mantiene un perfil reservado en la carretera y trabaja como contrabandista para ayudar a su hermano encarcelado, con el objetivo de evitar que los tipos malos lo maten.

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La relación entre ellos es fuerte, pero un poco codependiente después de toda una vida marcada por el dolor, por lo que Sally es incapaz de decirle que no. Un día, la carga que recoge resulta ser una niña muy joven, vestida con tacones altos y destinada a sufrir abusos horribles. Sally, que también esconde algunos dolorosos secretos, hace todo lo posible por no pensar en lo que le espera a esta joven víctima de la trata. Pero tras un encuentro violento, ambas están "juntas en esto" y se dan a la fuga. “Puede que tú le hayas disparado, pero yo lo dejé morir”, resume Sally, porque se le dan bien las frases lapidarias.

Binoche se compromete al máximo, como era de esperar, pero todo resulta poco convincente y fuera de lugar. En resumen, la película no es lo suficientemente mala como para conseguir seguidores de culto en el futuro, y es demasiado convencional para atraer al público. Gutto añade capas de oscuridad a la historia, lo que probablemente convenció a Locarno de que podía ser un estreno aceptable en un festival, pero todavía transmite la sensación de película "directa para DVD".

Paradise Highway es más interesante cuando Gutto se olvida de la absurda trama por un minuto y se centra en las camioneras, sus reglas y su comunidad, habitada por mujeres endurecidas que pueden hacerte compañía cuando conduces sola, pero también toman los mandos cuando es necesario. Cuando Sally le explica a su nueva pasajera cómo sobrevivir en la carretera (laca para el pelo que en realidad es gas pimienta y una chaqueta de hombre en el asiento del conductor), es cuando Gutto tiene entre manos algo especial. En otro universo, quizás esta película podría haber sido algo parecido a Nomadland, una observación de otra comunidad invisible viviendo al día. Pero no es así, y pronto volvemos a la persecución para la que nadie parece tener energías.

Lo que tampoco ayuda es que casi todo el mundo es un cliché ambulante: hay un agente del FBI retirado que lo ha visto todo y no tiene tiempo para la "burocracia" (Morgan Freeman), y un novato de traje que está a punto de aprender por las malas (Cameron Monaghan). Hay alguien que pide un último favor, aunque siempre sale mal, y un momento de conexión mientras cantan.

Paradise Highway no es un fracaso absoluto, pero parece innecesaria y demasiado genérica para despertar un interés significativo. Dicho esto, presenta una escena en la que Binoche, vestida con una camisa a cuadros, le dice al conejo de Pascua que "se vaya a la mierda", lo que supongo que la convierte en algo único después de todo.

Paradise Highway es una producción de Claudia Bluemhuber, Georgia Bayliff y Michael Leahy. Se trata de una producción de Silver Reel y Strike Accord, coproducida por Southland Equities, Eyevox Entertainment, ZDF y Praesens-Film. Lionsgate se ocupa de las ventas internacionales.

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(Traducción del inglés)

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