email print share on Facebook share on Twitter share on LinkedIn share on reddit pin on Pinterest

PELÍCULAS / CRÍTICAS España / Portugal

Crítica: O corpo aberto

por 

- El primer largometraje de ficción de Ángeles Huerta adapta fielmente un relato de Xosé Luis Méndez Ferrín, consiguiendo convertir la fuerza de las palabras del autor en imágenes hermosas y poderosas

Crítica: O corpo aberto
Tamar Novas en O corpo aberto

En los primeros compases de O corpo aberto [+lee también:
tráiler
ficha de la película
]
, proyectada en el Festival de Cine de Ourense, vemos a un coche de caballos adentrándose en el paisaje nublado de las montañas gallegas. La voz de Miguel (Tamar Novas) lee una carta dirigida a su tío. En ella le cuenta sus primeras impresiones sobre el viaje que lo lleva a un lugar desconocido y recóndito, en el que comenzará su labor como maestro de una escuela unitaria. El lugar en cuestión es Lobosandaus, nombre que da título al relato de Xosé Luís Méndez Ferrín en el que se basa la película, una aldea ourensana muy próxima a la frontera con Portugal. Desde el principio el talento de Ángeles Huerta para capturar el paisaje con su cámara, dotándolo de personalidad y misterio, es evidente. Los cuerpos de los caballos tirando del carro, los caminos que se abren en mitad del verde de la montaña, las arboledas frondosas y las corrientes de niebla espesa aparecen dispuestos de tal forma que se transforman en la puerta de entrada a un mundo aparte.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

En cuanto llegamos a Lobosandaus acompañando al nuevo maestro nos empapamos del misterio que impregna el lugar y nos contagiamos de la turbia fascinación que este provoca en el protagonista. La aldea está habitada por un puñado de familias, los hombres se dedican en su mayoría a trabajos en la montaña que los mantienen ocupados todo el día y es responsabilidad de las mujeres atender las casas y los niños. Ocupado en educar a los pequeños de un lugar que no parece ofrecer muchas expectativas de futuro, Miguel no puede evitar que su estado de ánimo se oscurezca al tiempo que las sombras del invierno se vuelven más densas. La extraña curiosidad del principio se transforma poco a poco en desasosiego, a medida que profundiza en su relación con el nuevo mundo que habita y las gentes que lo pueblan.

No es necesario contar demasiado de lo que le ocurre al joven profesor en su estancia en Lobosandaus. Quedémonos con que el modo de vida de un grupo de hombres y mujeres que le resultan ajenos y la exuberante belleza de un paisaje más agresivo que acogedor, consiguen perturbar el espíritu de un hombre cabal, cuya vida había estado guiada siempre por el poder de la razón. La capacidad ya mencionada de Huerta para crear una atmósfera envolvente valiéndose de todos los recursos a su alcance es innegable. También es evidente el buen trabajo de todo el reparto. Al sólido desempeño de Tamar Novas hay que sumar el excelente trabajo de Victória Guerra y María Vázquez en la piel de Dorinda y Obdulia, respectivamente. Las dos actrices dan vida a dos mujeres opuestas, atravesadas por potentes conflictos íntimos, que son capaces de trastocar la vida de la aldea y de transformar la percepción de la realidad del maestro que la visita.

Puede ser que a veces cueste decidir si O corpo aberto quiere ser un relato de terror clásico o un drama rural intimista, lo cierto es que la mayor parte del tiempo la película consigue transitar estos dos géneros, aunándolos para contar una historia tan sugerente y desconcertante, como finalmente emotiva.

O corpo aberto es una producción de la gallega OlloVivo Producións, la catalana Fasten Films y la portuguesa Cinemate. Filmax la distribuirá en salas españolas.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy