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SUNDANCE 2023 Competición World Cinema Dramatic

Crítica: Mamacruz

por 

- La película de Patricia Ortega es un análisis maravillosamente tierno y atrevido de la sexualidad femenina en una edad avanzada

Crítica: Mamacruz
Kiti Mánver en Mamacruz

Inspirada en una sensual fotografía de su difunta madre, hecha cuando era joven, la directora venezolana Patricia Ortega acaba de presentar Mamacruz [+lee también:
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ficha de la película
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en la Competición World Cinema Dramatic de Sundance. Esta producción española es una obra personal y conmovedora, un retrato dolorosamente humano de una mujer que explora sus deseos en la vejez y una celebración de la sexualidad femenina.

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Cruz (Kiti Mánver) es un ama de casa de 70 años, cuya rutina consiste en ir a la iglesia, cocinar, limpiar y cuidar de su marido, con el que lleva casada más de 40 años. También cuida de su nieta, Viky, ya que su hija Carlota se ha marchado al extranjero para presentarse a las audiciones de una compañía de danza. Mientras trata de aprender a utilizar Internet para comunicarse con su hija, la mujer encuentra accidentalmente contenido pornográfico, que pronto despierta en ella sentimientos nuevos y extraños. A pesar de sus dudas religiosas y morales, Cruz comienza a explorar sus nuevos deseos. Cuando su marido parece incapaz de corresponder a este nuevo ardor, Cruz empieza a asistir en secreto a un grupo de terapia para mujeres que la llevará a replantearse su vida.

Ortega evita el melodrama optando por un enfoque mucho más ligero, ya que la película adopta un tono consistentemente lúdico. Hay muchos momentos subidos de tono y sutilmente humorísticos (como un corte deliciosamente grosero en el que pasamos de un vídeo porno a un plano de Cruz desayunando churros), que refuerzan el poder subyacente, la alegría y la confianza que Cruz empieza a disfrutar a medida que toma el control de sus propios deseos y de otras partes de su vida que hasta ahora habían sido inaccesibles para ella. Aunque este aire de sutil despreocupación impregna toda la película, también percibimos un trasfondo de arrepentimiento y recriminación bajo la superficie.

De hecho, la película reniega de los constructos sociales (como la religión, el género y la edad) que asignan a las mujeres el papel de vírgenes o putas, normalmente sin su consentimiento. El despertar sexual de Cruz no es solo una exploración del deseo, sino también una reafirmación de su control sobre su físico, su sensualidad y su vida en general. Al inicio de la película, la mujer está envuelta en colores neutros, casi mimetizándose con el fondo de su vida color beige. A medida que avanza el largometraje, se vuelve más brillante y vibrante. Cuando llegamos a los últimos momentos de la película, en los que Ortega se sumerge en el surrealismo con un glorioso plano final, Cruz parece haberse vuelto visible no solo para el mundo, sino también para sí misma.

El corazón de la película es la brillante interpretación de Mánver en la piel del personaje titular. La actriz consigue sostener toda la película con una mezcla de tristeza, fuerza y, en última instancia, esperanza, mediante una interpretación discreta que resulta tan conmovedora como elegante.

Después de Sundance, la cint debería encontrar un hueco en el circuito de festivales gracias a su mezcla de drama personal y subtexto sociológico, mientras que su futuro en salas y plataformas de VOD también parece brillante, incluyendo un próximo estreno nacional.

La película es una producción de las españolas La Claqueta y Pecado Films, coproducida por la venezolana Mandrágora Films. La catalana Filmax se encarga de las ventas internacionales.

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(Traducción del inglés)

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