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SUNDANCE 2023 Premieres

Crítica: The Pod Generation

por 

- La sátira regulera de ciencia ficción de Sophie Barthes es una oportunidad perdida que se ahoga en colores pastel

Crítica: The Pod Generation
Chiwetel Ejiofor, Rosalie Craig y Emilia Clarke en The Pod Generation

The Pod Generation, de Sophie Barthes, ambientada en un futuro próximo y presentada en la sección Premieres de Sundance, parte de una premisa que tiene sentido. ¿Por qué pasar por las molestias del embarazo, las náuseas y todos los extraños antojos, si un niño puede crecer de forma segura en un útero desmontable? Una cápsula bonita, con forma de huevo, que ambos progenitores pueden llevar si lo desean.

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Rachel (Emilia Clarke) se lo plantea seriamente. Está casada con el botánico Alvy (Chiwetel Ejiofor), es la que gana más dinero de los dos y está esperando un ascenso. La mujer se cuestiona por qué debería dejar pasar este momento cuando pueden invertir en una pequeña cápsula, alimentarla a través de una aplicación y seguir con su vida sin interrupciones. Es como si alguien hubiera recuperado el fenómeno Tamagotchi de los años 90 y hubiera decidido subir la apuesta.

Barthes ofrece un espectáculo de ciencia ficción muy práctico, en un escenario que resulta reconocible, aunque ligeramente mejorado. Las casas y las oficinas están decoradas de forma minimalista en colores pastel, Siri es prácticamente omnipresente y puede retirarte el café si detecta un ápice de molestia. El mundo es limpio y bastante agradable, al menos para aquellos que tienen dinero, y solo Alvy, un amante de las plantas, parece lamentar la pérdida de los “procesos naturales”.

Como era de esperar, a él no le entusiasma demasiado la idea de tener un bebé cápsula, pero los roles acabarán invirtiéndose. Y eso es todo, ya que cuando Barthes establece el concepto principal, no queda historia para explorarlo. El resultado es un embrión subdesarrollado que no sabe qué quiere ser cuando crezca: una comedia, una sátira o un drama sobre las presiones de la maternidad.

La película transmite la molesta sensación de haber desperdiciado una oportunidad de hacer algo mucho más divertido o, al menos, un poco más atrevido, ya que todas las insinuaciones ligeramente siniestras (al parecer, los niños que nacen de esta forma no pueden soñar) tampoco llevan a ninguna parte. En lugar de esto, Barthes se conforma con una dulzura segura, que probablemente aumentará las posibilidades comerciales de la película. Lamentablemente, esto resulta muy frustrante.

Sobre todo porque la gente suele cuestionarse si el embarazo, o tener hijos en general, es conveniente hoy en día. Es demasiado caro, demasiado exigente. La idea de que al menos una parte del proceso pueda estar resuelta, que una mujer no tenga que sentir otra fuerza apoderándose de todo su cuerpo durante meses, no carece por completo de mérito. Especialmente después de escuchar cómo otro hombre elogia la belleza de un parto “natural”.

Sin embargo, Barthes deja todas estas preguntas sin explorar, firmando una historia que, a pesar de su belleza, carece de sentido. El universo que crea también empieza a tener menos lógica a medida que pasa el tiempo, como si buscara despertar la indignación de los espectadores. Por ejemplo, ¿por qué se asustan las nuevas generaciones cuando les piden que coman un higo natural, o incluso que toquen un árbol de verdad, cuando pueden hacer un pequeño viaje y estar rodeados de lo que parece un bosque sueco?

A pesar de todo, hay una reflexión que sí resulta genuina: la tecnología puede evolucionar, pero el estigma de la “madre distraída” no cambia. Aunque las empresas apoyan el modelo de The Womb Centre, encantadas de mantener ocupadas a sus ambiciosas empleadas, la maternidad no es precisamente bien recibida en el trabajo, por lo que es mejor esconder la cápsula en un armario antes de que se enteren los de Recursos Humanos. También comentan que “el progreso nunca ha provocado el despido de nadie”. Puede que sea el momento de huir a ese bosque sueco. Ahora mismo.

The Pod Generation es una coproducción entre Bélgica, Francia y Reino Unido, producida por Quad Films y Scope Pictures. mk2 se encarga de las ventas internacionales.

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(Traducción del inglés)

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