Crítica: Whites Wash at Ninety
- Una joven tiene que lidiar con sus tragedias personales y la pérdida de sus seres queridos en la adaptación de Marko Naberšnik de la exitosa novela de Bronja Žakelj

En 2018, la escritora eslovena Bronja Žakelj publicó su primera novela autobiográfica, Whites Wash at Ninety, en la que ella misma como personaje tiene que lidiar con una infancia y juventud difíciles durante la década de los 80 y principios de los 90, teniendo que afrontar distintas tragedias y la muerte de sus seres queridos. La novela fue un éxito en su país de origen y fue traducida a ocho idiomas. La adaptación a la gran pantalla, Whites Wash at Ninety [+lee también:
tráiler
ficha de la película], de Marko Naberšnik, quien escribió el guion junto a la autora del libro, se ha estrenado en la sección Open Air del 31.º Festival de Sarajevo, siete años después.
La joven Bronja (Mei Rabič) crece en una casa llena de vida con su hermano Rok (Jaka Mehle), su madre Mita (Tjaša Železnik), su padre Janez (Jurij Zrnec) y su abuela Dada (Anica Dobra). Cuando está a punto de terminar la escuela primaria, ocurre la primera tragedia: pierde a su madre por culpa del cáncer. Tras finalizar el instituto y empezar la educación superior, la tragedia azota de nuevo cuando a la propia Bronja le diagnostican un linfoma (ahora con Lea Cok en el papel). Poco después de su recuperación, Rok (interpretado como adulto por Žiga Šorli) muere en un accidente de escalada y su abuela también acaba muriendo a causa de una enfermedad. Bronja no cuenta con el apoyo de su padre, quien parece estar interesado únicamente en política y el fin del comunismo; ni de sus amigos o novios, que no pueden soportar la intensidad de su vida. Aun así, por suerte, siempre tiene algo por lo que vivir.
Como ya ha demostrado con sus obras anteriores, Marko Naberšnik es capaz de manejar distintos personajes y de dirigir a distintos actores como un conjunto (Rooster’s Breakfast), de sacar adelante una historia que se desarrolla en un largo periodo de tiempo (Shanghai Gypsy), y de prestar atención a los detalles, incluso cuando trabaja con un presupuesto limitado (The Woods are Still Green). Este último es sin duda el punto fuerte de Whites Wash at Ninety, puesto que no hay ningún fallo en el diseño de producción de Maja Moravec, en el vestuario de Nadja Bedjanić ni en los decorados hábiles de la cinematografía de Max Sušnik. A nivel individual, cada escena muestra la ejecución precisa de Naberšnik.
Sin embargo, el problema reside en el guion, ya que el director y la novelista no son capaces de transmitir las emociones de la historia original de un medio a otro. Con la ayuda de la editora Milica Jelača, han intentado introducir flashbacks con el objetivo de romper el orden cronológico y hacer que la película aparente ser más cinemática, pero los errores más graves están en el casi inexistente desarrollo de los personajes, que parecen caricaturas limitadas a una sola característica o emoción durante gran parte de la película o, incluso, durante la película entera.
Lea Cok hace lo posible para convencernos de la resiliencia y determinación que tiene Bronja para seguir con su vida; Tjaša Železnik transmite la energía etérea de Mita en los flashbacks; sin embargo, Jurij Zrnec se vuelve repetitivo en el papel de Janez; y la estrella serbia Anica Dobra resulta poco apropiada para el papel de Dada. Dobra da lo mejor de sí como siempre, pero el papel de una abuela cariñosa no encaja con la naturalmente glamurosa actriz.
Todo esto causa que, al final, Whites Wash at Ninety pueda ser considerada menos que la suma de sus partes, algunas de ellas excepcionales. Es un claro ejemplo de algo que se pierde en el paso de la literatura al cine. Sin embargo, el prestigio del material original podría convertirla en un éxito menor en su país de origen, a pesar de que la película sea tan torpe.
Whites Wash at Ninety es una coproducción entre Eslovenia, Serbia, Croacia, Macedonia del Norte, Montenegro e Italia de Perfo, Biberche, Kinorama, Black Cat Production, Protos Film y Quasar.
(Traducción del inglés por Selena Navarro Haro)
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