VENECIA 2025 Fuera de competición
Crítica serie: Etty
por Fabien Lemercier
- VENECIA 2025: Hagai Levi firma una serie cautivadora y conmovedora sobre la construcción psicológica de una mujer fuera de lo común y sobre su resilencia frente al odio

“Seguía trazando a mi alrededor una oración, como un muro oscuro y protector. Me replegaba en ella, como si fuera una celda dentro de un convento. Levanté muros altos dentro de los cuales no podía desmoronarme, perderme ni perecer. Y luego emergí de detrás de ellos, más fuerte y serena”. En su libre y moderna adaptación de los diarios íntimos de Etty Hillesum, escritos en los Países Bajos durante la Segunda Guerra Mundial, Hagai Levi (reconocido creador de las series BeTipul, The Affair y Our Boys) hace brillar en pantalla a una mujer excepcional: una escritora de gran fuerza literaria y, sobre todo, una figura que logró canalizar y transformar su agitación interior (ansiedad, miedo, inhibiciones, desajuste social, depresión) en una sólida coraza mental que le permitió enfrentarse, con una valentía extraordinaria, a los peligros de un país ensombrecido por la opresión fascista.
Compuesta por seis episodios (con una duración total de 327 minutos), la serie Etty, presentada fuera de competición en la 82.ª edición del Festival de Venecia, propone una especie de guía íntima para explorar los recursos internos con los que afrontar conflictos psicológicos autodestructivos y hacer frente al odio desbordado: un clima que sigue resultando inquietantemente actual y que el propio Levi (alejado de su país natal, Israel, desde hace una década), ha denunciado recientemente de forma pública. Se trata de un viaje de autodescubrimiento que arranca con la relación entre Etty (una sobresaliente Julia Windischbauer), estudiante y escritora en ciernes de 27 años que atraviesa dificultades tanto creativas como emocionales (agravadas por una compleja herencia familiar), y el doctor Julius Spier (Sebastian Koch), un psicólogo y quiromántico de 55 años que se trasladó de Berlín a Ámsterdam dos años antes. Sin embargo, las fuerzas de ocupación ya están presentes en la ciudad neerlandesa (toques de queda, nuevas leyes), y las medidas de exclusión contra judíos y emigrantes comienzan a multiplicarse de forma cada vez más alarmante.
Siguiendo el recorrido de Etty (al principio caótico, pero progresivamente más firme y decidido) por la ciudad, en bicicleta y a pie, la historia (magistralmente escrita) disecciona un microcosmos que refleja la condición humana en toda su complejidad: los desafíos que hay que afrontar (como resistir la tentación de renunciar a la vida), las capacidades emocionales, el difícil arte de soltar, las fuentes de energía interior, la complejidad de los vínculos (amorosos, familiares y de amistad), la resiliencia, la autonomía, el desapego, la independencia de criterio y las distintas respuestas posibles (negación, huida, colaboración o resistencia) ante los obstáculos, los fracasos y la deriva de un mundo en el que las actitudes nocivas se propagan sin control. Es una exploración que trasciende lo universal, acompañada de un profundo retrato del alma de una mujer (con una factura visual y musical igualmente notable), al que Levi dota de mayor vigencia al alejarse de la reconstrucción histórica (sin borrar las huellas de la persecución nazi) y centrarse en lo esencial de su mensaje: “ayudar a las personas a comprender mejor”.
Etty es una producción de Les Films du Poisson (Francia), Komplizen Serien (Alemania) y Topkapi (Países Bajos) junto con Quiddity, en coproducción con Arte France y SWR. Studio TF1 gestiona las ventas internacionales.
(Traducción del francés)
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