Crítica serie: Reykjavík Fusion
por Muriel Del Don
- La serie de Hörður Rúnarsson y Birkir Blær Ingólfsson sigue las desventuras de un antihéroe que intenta reconstruir su vida después de un tiempo en la cárcel

Reykjavík Fusion, la primera serie islandesa en ser seleccionada en Canneseries, que acaba de ser presentada en la sección de series del Geneva International Film Festival (GIFF) y ha sido creada por Hörður Rúnarsson y Birkir Blær Ingólfsson —y escrita por ambos en colaboración con Jónas Margeir Ingólfsson—, nos muestra, a través de una combinación perfecta de comedia y drama, las dificultades de reinsertarse en la sociedad tras pasar una temporada —injustificada— en prisión.
Tras su puesta en libertad, los sueños del protagonista Jónas (magníficamente interpretado por la estrella islandesaestadounidense Ólafur Darri Ólafsson) chocan violentamente con la realidad, como si la mancha de sus antecedentes penales fuera imposible de borrar. Aunque en Islandia se cree en el poder transformador de la reclusión, la vida después de salir de la cárcel no es en absoluto idílica. Aquí, como en cualquier otro lugar, los sueños parecen estar reservados principalmente para quienes no se desvían del camino.
Cuando Jónas, un chef con talento encarcelado por fraude fiscal, sale finalmente de prisión, decide abrir un restaurante para redimirse y recuperar el amor y el respeto de su familia. Pero ¿cómo hacer realidad su sueño frente al estigma de una sociedad que da cruelmente la espalda a quienes considera reincidentes? El protagonista de Reykjavík Fusion, consciente de su situación y dispuesto a todo con tal de llevar a cabo su plan, acepta la ayuda de un jefe del hampa, un socio indudablemente peligroso que aprovecha la coyuntura para poner en marcha una operación de blanqueo de capitales. La vida cotidiana de Jónas se convierte así en un ejercicio de supervivencia que, a su pesar, lo empuja cada vez más hacia la criminalidad. Con el fin de cumplir su sueño, este antihéroe islandés decide poner en riesgo no solo su libertad condicional, sino también su propia vida y la de su familia.
Reykjavík Fusion, dirigida por Gunnar Páll Ólafsson y Samúel Bjarki Pétursson, es una serie elegante, de cuidada estética y ritmo frenético, sostenida por personajes complejos y conmovedores que la convierten en una propuesta singular dentro del panorama audiovisual islandés. Se trata de una especie de fusión explosiva de influencias europeas y estadounidenses que destaca por su ritmo trepidante, sus sorprendentes escenas de acción y la gran atención que se presta a la psicología de los personajes. A años luz de los estereotipos asociados tanto al mundo de la cocina como al de la delincuencia, Reykjavík Fusion sigue las peripecias de un antihéroe dispuesto a todo para cumplir un sueño que, con el paso del tiempo, se transforma en pesadilla. Pese a la vergüenza que siente por su condena y al miedo de perder el control al verse arrastrado a la violencia de un mundo criminal desconocido, el protagonista nunca pierde su humanidad. Jónas, que se muestra profundamente conmovedor en su fragilidad, no aspira a convertirse en el nuevo Padrino; lo que realmente desea es recuperar cierta estabilidad en medio de un caos que lo está atormentando. Reykjavík Fusion se sirve de múltiples giros inesperados, momentos desternillantes y ternura para mostrarnos una Islandia alejada de clichés: fascinante y misteriosa, pero no exenta de violencia. Lo único que tendrán que hacer los espectadores es dejarse llevar por la acción.
Reykjavík Fusion ha sido producida por ACT4 junto con Arte France, y las ventas internacionales de la película corren a cargo de The MediaPro Studio Distribution.
(Traducción del italiano)
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