Crítica: L’Affaire Bojarski
por Fabien Lemercier
- Reda Kateb brilla en el papel de un exitoso falsificador de dinero en la excelente película de Jean-Paul Salomé, que consigue un perfecto equilibrio de géneros

“Sabía que algún día reconocerían tu talento”. Pensando que su marido inventor por fin ha logrado hacerse un nombre con una patente, la esposa del protagonista de la cautivadora película de Jean-Paul Salomé, L’Affaire Bojarski [+lee también:
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ficha de la película], que se estrena mañana en los cines franceses de la mano de Le Pacte, está muy desencaminada. Aunque, en cierto modo, también da en el clavo, porque su marido está aterrorizando en secreto al Banco de Francia, hasta el punto de que “en la historia de la falsificación, se hablaría de un Bojarski del mismo modo que se hablaría de un Cézanne”.
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ficha de la película] (2023) traza la fascinante trayectoria de este ingenioso falsificador con una estupenda destreza novelesca, ofreciendo un relato que combina a la perfección los códigos del cine policiaco, una larga historia de amor conyugal, una gran precisión documental sobre el mundo de la falsificación y un retrato psicológico muy entrañable de un emigrante polaco en busca de reconocimiento.
La película comienza con un espectacular atraco a un camión en 1951, en el bosque de Rambouillet. Posteriormente, retrocede en el tiempo hasta 1943, en Lyon, donde un ingeniero refugiado en Francia, Jan Bojarski (un fantástico Reda Kateb), fabrica papeles falsos, lo que acaba provocando su reclutamiento forzoso por parte del turbio matón Lucien Scola (Olivier Loustau). Es también el momento en que Jan siente un flechazo por Suzanne (una increíblemente convincente Sara Giraudeau), con quien formará una familia que se trasladará a París tras la guerra. Allí, Bojarski intenta en vano patentar sus inventos (“los franceses van primero”). Se siente socialmente humillado, ya que es pobre y vive con sus suegros, y comparte sus problemas con su viejo amigo Anton (Pierre Lottin). Localizado por Scola y su banda, acepta entrar en el negocio de la falsificación de billetes. Es un mundo peligroso (castigado con 30 años de prisión) y en el que pronto destaca (“bienvenido a la primera división”), pasando enseguida a trabajar en solitario para proseguir su carrera de falsificador en el más absoluto secreto, desconocida incluso para su propia familia. Sin embargo, hay un hombre que le sigue la pista a lo largo de los años: el comisario Mattei (un notable y “melvilliano” Bastien Bouillon).
Siguiendo la estela de Bojarski, entre papel personalizado, filigranas, superposiciones, motivos de diseño, imprenta, billetes con Minerva y Hércules, Tierra y Mar, y Napoleón Bonaparte, así como una cauta circulación del dinero, el relato sumerge al espectador en las fascinantes técnicas artesanales de un auténtico artista de la falsificación, mientras lleva una doble vida peligrosa, con repercusiones en su vida familiar. Superando con gran facilidad los escollos del cine de época, esta película, que transcurre a lo largo de una veintena de años, demuestra un ritmo perfecto, lleno de giros, pero sabiendo tomarse su tiempo cuando hace falta, articulado con precisión en torno al juego del gato y el ratón que se desarrolla entre el falsificador, sumido en la extrema soledad que impone su actividad secreta, y el tenaz policía (“crear obras maestras día tras día, sin contárselo a nadie, debe de afectarle de verdad”). El resultado es una brillante experiencia cinematográfica, que ofrece un enfoque sofisticado para modernizar los clásicos.
L’Affaire Bojarski es una producción de Le Bureau y Les Compagnons du Cinéma, coproducida por France 2 Cinéma, Auvergne-Rhône-Alpes Cinéma, Cactus Prod, Restons Groupés Productions y la belga Artemis Productions. The Bureau Sales gestiona las ventas internacionales.
(Traducción del francés)
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