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PELÍCULAS / CRÍTICAS Brasil / Portugal

Crítica: Morte e Vida Madalena

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- La película de Guto Parente retrata con delicioso descaro y poesía el día a día de un equipo cinematográfico que lucha por sacar adelante su película

Crítica: Morte e Vida Madalena
Noá Bonoba en Death and Life Madalena

Morte e vida Madalena es la última propuesta del prolífico director brasileño Guto Parente, una obra inquietante en el sentido positivo de la palabra, que narra las tribulaciones de un equipo de rodaje que se enfrenta a las inevitables sorpresas que forman parte del proceso de realización de una película. Evidentemente, en el caso de Morte e vida Madalena, las dificultades se ven aún más acentuadas por el hecho de que la productora está embarazada de ocho meses y medio y de que el director encargado del largometraje desaparece de repente. Pero poco importan los obstáculos y las agotadoras luchas por mantener alta la moral del equipo: Madalena, la deslumbrante protagonista de la película, no da un paso atrás ante nada; su película se hará, y punto. Morte e vida Madalena ha sido presentada en numerosos festivales, entre ellos el FIDMarseille, el São Paulo International Film Festival y, más recientemente, el Black Movie de Ginebra.

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Madalena, que está embarazada, intenta luchar contra un deseo irrefrenable de fumar y debe afrontar la reciente muerte de su padre, un reconocido productor cinematográfico. Con la voluntad de respetar plenamente sus deseos, Madalena decide transformar un teatro en una capilla ardiente improvisada en su honor. Mientras la joven recibe las condolencias de los amigos y colaboradores de su padre —personajes profundamente fellinianos—, una nube de humo envuelve los ramos de flores y el ataúd. El responsable de este inesperado incidente es Davi (su pareja y presunto padre del bebé), que ha puesto en marcha accidentalmente una máquina de humo. Desde los primeros planos queda claro que Morte e vida Madalena no es una película “convencional”, sino más bien una película dentro de la película, en la que personajes extravagantes, libres y magníficamente combativos trastocan las reglas de lo que un largometraje película —y no solo un largometraje— debería ser.

Morte e vida Madalena, que constituye una mezcla explosiva de géneros —no solo cinematográficos— como la telenovela, la farsa, el falso documental o el melodrama, es una película liberadora que convierte el cine en un laboratorio donde crear criaturas híbridas que se niegan a someterse a las normas. El equipo, encargado de la difícil tarea de dar forma al último proyecto del padre de Madalena, aprovecha el rodaje para crear un fantástico y estimulante parque de atracciones en el que reinan el humor y la autocrítica. Esta criatura tentacular, rebelde y maravillosamente caprichosa se alimenta de referencias al cine de serie B (una especie de Star Wars de bajo presupuesto) y también de guiños a figuras icónicas y extremadamente controvertidas como Klaus Kinski. Y es que, como ocurre con demasiada frecuencia durante los rodajes, los momentos de tensión pueden derivar en abusos que nunca deberían tolerarse. En el caso de la película de Parente, esta tiranía está encarnada por uno de los amigos directores del padre de Madalena, un personaje irascible y manipulador, un libertino que intenta seducir a sus jóvenes colaboradores por todos los medios posibles. Aunque la película denuncia explícitamente estas manipulaciones a menudo silenciosas, el objetivo último de Morte e vida Madalena —un largometraje poderoso poblado de personajes conmovedores, a la vez frágiles y decididos— no es otro que deconstruir los estereotipos de género y las propias reglas del lenguaje cinematográfico.

Madalena, interpretada de manera sublime por la actriz Noá Bonoba, es una fuerza de la naturaleza, decidida a terminar la película pese a estar a punto de dar a luz y a que el dinero no termine de llegar. La protagonista, que cuenta con el apoyo de una brillante y solidaria comunidad queer, se rebela contra cualquier forma de asignación socialmente impuesta: mujer, madre, artista o cualquier otra etiqueta.

Con Morte e vida Madalena, Guto Parente transforma el cine en una formidable utopía colectiva que celebra la dulzura y la solidaridad. Su película nos permite soñar con un mundo en el que la amistad vence a la violencia y la singularidad se convierte en una herramienta para construir una sociedad más justa e inclusiva.

Morte e vida Madalena es una producción de Tardo Filmes (Brasil) y C.R.I.M. (Portugal).

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(Traducción del italiano)

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