Crítica: Social Landscapes
por Giorgia Del Don
- El primer largometraje de Jonas Meier se compone de comentarios en internet de turistas atrapados en un sueño virtual que les impide apreciar completamente la belleza de los paisajes reales

Social Landscapes, de Jonas Meier, que se ha estrenado a nivel mundial en unas Jornadas de Soleura en las que comeptirá por el Prix de Soleure, ofrece una reflexión sobre el concepto de realidad en la era digital. Este primer largometraje del director afincado en Zúrich, que ya participó en la película colectiva Wonderland [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Carmen Jaquier y Lionel Ru…
ficha de la película] en 2015, pone de relieve cómo nuestros hábitos digitales y, sobre todo, las infinitas oportunidades que tenemos de visitar lugares de forma virtual, influyen en nuestra percepción de esos lugares cuando los visitamos en la vida real. ¿Y si el mundo, con sus imperfecciones y sus imprevistos, se hubiera vuelto demasiado difícil de soportar?
La película comienza con un comentario que nos informa del aumento exponencial de críticas y comentarios publicados en Tripadvisor desde 2014, un crecimiento que va de la mano del deseo generalizado de vivir en una realidad cada vez más “instagrameable”. La película, compuesta exclusivamente por comentarios y valoraciones recogidos en este tipo de plataformas y recitados mediante voces en off, expone las incongruencias de un turismo cada vez más superficial y voraz, que presta escasa atención a la ecología y a las personas que realmente viven en los lugares visitados y a menudo engullidos por los turistas. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar para capturar la imagen perfecta?
Social Landscapes se presenta como una especie de exploración del absurdo en la que conviven paisajes de ensueño filmados a cámara lenta desde todos los ángulos, comentarios a veces realmente delirantes sobre esos mismos lugares y una música lenta y repetitiva (de Stefan Rusconi y Tobias Preisig) que acompaña todo el metraje. El contraste entre estos tres elementos da lugar a una obra de gran potencia estética que reflexiona de manera crítica sobre cómo percibimos la realidad y sobre la fina línea que separa el sueño —virtual— de la realidad, con sus imperfecciones y paradojas. La convivencia entre la lentitud de las imágenes y la música y la violencia de ciertos comentarios provoca un auténtico shock que pone al espectador contra las cuerdas.
“La playa es muy bonita, pero hay demasiada arena”, “las playas son preciosas, lástima que los habitantes locales estén rondando y no nos permitan ni siquiera bañarnos tranquilos al dejar nuestras pertenencias en la orilla”, o también “lo mejor es evitar el contacto visual (con los autóctonos)”… Estos son solo algunos de los comentarios que acompañan la narración del largometraje, dejando al descubierto un cinismo difícil de igualar. Todo ello conforma una evidente falta de curiosidad —por no decir una indiferencia total—que se intensificada por horas que pasamos deslizando imágenes “perfectas” tras una pantalla que parece arrebatarnos la humanidad. Desde las abluciones exprés en la India que supuestamente deberían purificarnos en profundidad, hasta la puesta en escena grotesca de una huida de México a Estados Unidos titulada “Ponte en la piel de un migrante por una noche”, sin olvidar la visita guiada “por el mayor barrio de chabolas de la India”, la película sitúa al espectador frente al absurdo de una humanidad cada vez más desconectada de la realidad. En constante equilibrio entre la belleza de las imágenes que la componen y las paradojas que se esconden en las palabras pronunciadas en off, la cinta muestra la dificultad de apreciar las fragilidades e imperfecciones que hacen de nuestro mundo un lugar único y apasionante. Lo que emerge es que no existe una sola realidad, sino múltiples, infinitas realidades, tantas como puntos de vista las acompañan.
Social Landscapes ha sido producida por Zweihund GmBh, y las ventas internacionales de la película corren a cargo de la alemana Visionär Films.
(Traducción del italiano)
¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

















