SUNDANCE 2026 Competición World Cinema Documentary
Crítica: To Hold a Mountain
por Olivia Popp
- El documental sobre cuidados maternos e interconexión humana de Biljana Tutorov y Petar Glomazić tiene claro que estar cerca es el más poderoso acto de resistencia

“Soy hija de Sinjajevina”, dice Mileva “Gara” Jovanović en To Hold a Mountain [+lee también:
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ficha de la película], mientras se mantiene firme para impedir que el Estado se apropie de ese territorio protegido por la UNESCO. Tras la adhesión de Montenegro a la OTAN en 2017, surgió el interés por utilizar la zona con fines de entrenamiento militar. La propuesta fue posteriormente descartada —y, por ahora, esa sigue siendo la realidad—. Este nuevo documental, rodado a lo largo de siete años y escrito y dirigido por Biljana Tutorov y Petar Glomazić, se ha estrenado a nivel mundial en la sección World Cinema Documentary del Festival de Sundance 2026. Los dos cineastas se centran en Gara y en su hija adolescente, Nada Stanišić, y ponen el foco más en lo personal que en lo abiertamente político. Sin embargo, ambas líneas están, por supuesto, intrínsecamente entrelazadas.
El hilo interpersonal se va desentrañando cuando descubrimos que la madre biológica de Nada, Mika, fue asesinada por su marido —o, al menos, él estuvo fuertemente implicado en su muerte— cuando Nada era muy pequeña. Gara, hermana de Mika, acogió a Nada como si fuera su propia hija, manteniendo viva la memoria de Mika a través de sus relatos. Tutorov y Glomazić construyen así una poderosa historia de cuidados maternales y de linaje matriarcal que vincula a los seres humanos y la naturaleza como elementos inseparables, rompiendo precisamente con la dualidad que, influida por la Ilustración y grabada en nuestro pensamiento, ensalza la explotación humana de la naturaleza en lugar de la coexistencia y el beneficio mutuo.
Ambos cineastas estuvieron muy implicados en el proceso de producción a través de sus propias empresas. Sin embargo, también resulta evidente, por el encuadre cercano y los momentos espontáneos que capturan, que los directores conocen esta historia de manera íntima (Glomazić y Gara son vicepresidentes de la Save Sinjajevina Civic Initiative, que lucha por proteger la montaña, y ni la película ni sus autores hacen el amago de ocultar ese vínculo). Es gracias a ello que logran mantener un acceso tan fluido, al igual que la directora de fotografía Eva Kraljević, cuyo trabajo de cámara parece modularse según el estado de ánimo y el entorno de cada escena.
En una secuencia extraordinariamente íntima, Gara y Nada se acurrucan con ternura bajo un edredón para darse calor en su pequeña casa de montaña, y lo hacen al tiempo que reflexionan sobre cosas que, de forma realista, solo ellas dos podrían conocer de verdad. En otra, buscan frenéticamente la vaca de Nada, que acaba de parir, en lo alto de la montaña. La música a lo largo de la película es suave y delicada, sin interferir emocionalmente en los momentos capturados en la pantalla. Las imágenes —parecen decir Tutorov y Glomazić— son aquí la forma más clara de dar testimonio.
Aunque los helicópteros sobrevuelan las montañas como halcones, las escenas que el espectador podría considerar de supuesta “protesta activa” son en realidad escasas y esporádicas: Gara pronuncia un discurso con un megáfono en un acto comunitario y también aparece en televisión para enfrentarse directamente a un oficial del ejército en un programa de debate. To Hold a Mountain es más bien un documental personal que analiza las estructuras de opresión: las mismas fuerzas que amenazan la tierra también amenazan a la gente. Aunque se tarda algo más de lo esperado en que todos los temas terminen de encajar plenamente, el espectador descubre al final un significado auténtico tanto de la perseverancia como de la resistencia. No todo son grandes enfrentamientos ni demostraciones de fuerza. A veces, resistir significa simplemente quedarse.
To Hold a Mountain es una producción de Wake Up Films (Serbia), Les Films de l’oeil sauvage (Francia), Ardor Films (Montenegro) y Cvinger Film (Eslovenia), en coproducción con Kinematograf (Croacia) y RTV Slovenija (Eslovenia).
(Traducción del inglés)
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