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SUNDANCE 2026 Competición World Cinema Dramatic

Crítica: Extra Geography

por 

- El debut de Molly Manners reviste de luminosidad los lugares comunes del coming-of-age, pero no expresa una gran sustancia emocional ni claridad ética

Crítica: Extra Geography
Marni Duggan y Galaxie Clear en Extra Geography

En su primer largometraje estrenado en la competición World Cinema Dramatic del Festival de Sundance de este año, Molly Manners pretende explorar el frágil y a menudo confuso umbral entre la adolescencia y la adultez femeninas a través del intenso vínculo entre dos amigas, dos adolescentes que estudian en un internado para chicas en Inglaterra. En teoría, Extra Geography [+lee también:
tráiler
entrevista: Molly Manners
ficha de la película
]
promete un relato ingenioso y socarrón sobre el paso a la adultez. En la práctica, le cuesta fundamentar sus ambiciones con una base convincente a nivel psicológico, cayendo repetidamente en atajos narrativos conocidos y que a veces resultan problemáticos.

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Desde un punto de vista estrictamente técnico, la película está hecha con esmero. La cinematografía de Andrew Commis es controlada y expresiva, adoptando una paleta ligera de colores pastel durante los dos primeros tercios del largometraje para luego dar un giro brusco hacia tonos mucho más oscuros y sombríos. Este cambio en lo visual refleja el que a su vez se da en la relación entre Minna, Flic y su profesora de geografía, pero también le da un empujoncito a la película hacia un terreno que se siente más próximo a un thriller psicológico que a un drama sobre el paso a la adultez: una escalada que parece excesiva y no del todo merecida. Mientras tanto, la ambientación sigue siendo deliberadamente imprecisa, situada en algún punto entre las décadas de los 90 y los 2000, con presencia mínima de la tecnología y sin marcadores temporales explícitos. Esta decisión estética refuerza la sensibilidad retro de la película, pero también suma a la sensación de desapego emocional.

Las dos jóvenes protagonistas, Marni Duggan y Galaxie Clear, nos ofrecen interpretaciones correctas en sus papeles de Minna y Flic, capturando los ritmos síncronos y la insularidad de la amistad adolescente. Sin embargo, también da la sensación de que están limitadas por la exagerada extravagancia que el guion escrito por Miriam Battye les exige. El “proyecto veraniego” que define a sus personajes —un juego autoimpuesto para enamorarse de su profesora de geografía— resulta insustancial y mal concebido desde el principio y conduce la narrativa hacia dinámicas surrealistas que apenas se justifican desde un prisma queer, lo cual se da a entender pero nunca se llega a expresar con claridad.

Aquí es donde aparecen los problemas más significativos de la película. La psicología de los personajes queda exasperantemente subdesarrollada: Minna y Flic no crecen de manera significativa ni parecen estar traumadas de forma convincente por la situación tan problemática en la que se ven envueltas con la profesora, interpretada por Alice Englert. El resultado es un retrato incómodo de la adolescencia que no queda claro si critica, idealiza o simplemente observa el desequilibrio de poder en su esencia.

Manners adereza la película con un desgastado catálogo de clichés propios del paso a la adultez: el paseo de autoempoderamiento a cámara lenta por los pasillos de la escuela, el pelo teatralmente suelto, la obra de teatro de fin de curso que sirve para reafirmar jerarquías en vez de funcionar como experiencia colectiva, los silencios largos y extraños para expresar la incomodidad de los personajes, los chicos escritos como poco más que libido andante y los adultos que claramente no se dan cuenta de nada. Los diálogos se inclinan hacia la predictibilidad, a veces hasta el punto de la comedia involuntaria, con intercambios que dejan al espectador más perplejo que conmovido.

Para el momento en el que Extra Geography concluye, es difícil superar la sensación de déjà vu. Se trata de una historia que ya se ha contado innumerables veces, reproducida en este caso de manera incluso más torpe y farragosa, sobrecargada por sus afectaciones retro y tensiones éticas sin resolver. Uno se queda pensando si de verdad necesitamos otro drama más sobre el paso a la adultez con gusto a los 90 que confunde la familiaridad con el entendimiento y la estilización con la sustancia.

Extra Geography es una producción del sello británico Brock Media. HanWay Films se encarga de las ventas internacionales.

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(Traducción del inglés por Elena Llorca)

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