email print share on Facebook share on Twitter share on LinkedIn share on reddit pin on Pinterest

BERLINALE 2026 Panorama

Crítica: Traces

por 

- BERLINALE 2026: Las directoras ucranianas Alisa Kovalenko y Marysia Nikitiuk se acercan a la violencia sexual contra las mujeres durante la guerra en su país

Crítica: Traces

Desde su primer largometraje autobiográfico, Alisa in Warland (2015), hasta My Dear Theo [+lee también:
crítica
ficha de la película
]
, estrenado el año pasado, la directora ucraniana Alisa Kovalenko se ha consolidado en el cine documental como una de las observadoras más directas y perspicaces (y también testigo en primera persona) de la historia reciente de su país. Es conocida por haber sido la primera superviviente ucraniana de violencia sexual relacionada con los conflictos (CRSV) que habló públicamente sobre el crimen que sufrió en 2014 mientras trabajaba como voluntaria en el Donbás. Como no podía ser de otro modo, en su quinta película, Traces, que codirige junto a Marysia Nikitiuk (When the Trees Fall [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Marysia Nikitiuk
ficha de la película
]
) y que acaba de estrenarse mundialmente en la sección Panorama de la Berlinale, Kovalenko afina su enfoque con especial cuidado y delicadeza.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Varias supervivientes del Donbás, Jersón y Kiev relatan sus calvarios en el documental, aunque la figura central es Iryna Dovhan, fundadora de la rama ucraniana de SEMA, la red global de víctimas y supervivientes contra la violencia sexual en conflictos armados. Su testimonio, expresado en voz en off mientras cuida las plantas de su jardín, abre la película y marca de inmediato la dirección que toman Kovalenko y Nikitiuk. Las imágenes que acompañan los relatos de las supervivientes oscilan entre lo abiertamente simbólico (un campo de girasoles marchitos, un árbol en llamas, una escuela destruida) y lo táctil (manos que recorren los orificios de bala en un muro o modelan una escultura de arcilla), además de planos que contrastan con la brutalidad narrada: la lluvia golpeando suavemente un patio o el sol filtrándose entre las hojas al caer la tarde.

Con frecuencia vemos a las protagonistas sentadas en penumbra o recostadas en una cama a oscuras, generalmente en planos medios, mientras sus voces en off reconstruyen sus experiencias. Estos relatos, no obstante, evitan recrearse en detalles escabrosos. La película centra su atención en la dimensión bélica de la violencia sexual y en su utilización sistemática como arma. El hecho de que las seis mujeres que intervienen (Iryna, Tetiana, Mefodiivna, Galyna, Olha y Nina) sean de mediana edad o mayores subraya que estas violaciones, perpetradas siempre bajo amenaza directa con armas (la carga simbólica y física del cañón de un fusil resulta imposible de exagerar) y cometidas en su mayoría por hombres lo bastante jóvenes como para ser sus hijos, distan mucho de ser hechos aislados.

La segunda mitad de la película se centra en la labor de Iryna, Tetiana y Mefodiivna ayudando a víctimas que ni siquiera conocen la existencia de asistencia médica y psicológica. Traces es un título preciso: ante todo, habla del proceso de sanación y de cómo sus protagonistas recuperan la capacidad de decidir y la dignidad como mujeres y como seres humanos. Otra huella, consecuencia de esa dedicación incansable, es el cáncer contra el que lucha Iryna.

El diseño sonoro de Mariia Nesterenko y Maciej Amilkiewicz, junto con la partitura de Wojciech Frycz, asumen gran parte del peso narrativo y a menudo resultan prácticamente indistinguibles entre sí. Por momentos, oímos explosiones o el estruendo de pesadas puertas al cerrarse, colocados en un segundo plano dentro de la mezcla frente a las voces en off, mientras la música suave de cuerdas y órgano se va impregnando de suspiros y lamentos femeninos que resuenan como un oleaje final hasta desembocar en un crescendo orquestal.

Traces es una producción de la ucraniana 2Brave Productions, coproducida por la polaca Message Film, en colaboración con Arte France, SEMA Ukraine y Dr. Denis Mukwege Foundation. La francesa Stranger Films Sales gestiona las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy