Crítica: Iván & Hadoum
por Martin Kudláč
- BERLINALE 2026: El primer largometraje de Ian de la Rosa se centra en un romance de verano ambientado entre las tensiones económicas y sociales del sector de la agricultura en España

El guionista y director de televisión español Ian de la Rosa ha presentado su ópera prima, Iván & Hadoum [+lee también:
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entrevista: Ian de la Rosa
ficha de la película], en la sección Panorama de la Berlinale. El título de este drama romántico sobre la clase trabajadora hace referencia a sus protagonistas: dos jóvenes que trabajan en un almacén agrícola integrado en la cadena de suministro europea y que empiezan una relación un verano.
Iván (Silver Chicón) es un hombre trans que trabaja allí como carretillero. Debido a la larga relación de su familia con los propietarios, le ofrecen un puesto como jefe de almacén. Este ascenso representa tanto el progreso en lo profesional como una necesidad práctica, pues le permitiría mudarse con su madre, hermana y sobrino a un lugar mejor. Hadoum (Herminia Loh Moreno) empieza a trabajar en el almacén como temporera. Los dos se conocen porque habían ido a la escuela juntos, antes de que Iván transicionara. Después de que Hadoum se haga daño en el trabajo y rechace ir al hospital para evitar el escrutinio que podría llevar a una inspección del almacén, ambos vuelven a conectar. Un encuentro posterior en un bar que se convierte en una aventura de una noche marca el inicio de una relación más íntima y cercana.
Iván & Hadoum responde a la representación moderna de los amantes trágicos, si bien está marcada por el estatus social y las dinámicas de la identidad. Ambos protagonistas se encuentran en posiciones marginales —Hadoum tiene raíces marroquíes e Iván es un hombre trans—, pero el obstáculo principal para su relación no tiene tanto que ver con la identidad, sino con la jerarquía social. Hadoum va de trabajo temporal en trabajo temporal, viajando de un lado a otro, y ve el almacén como una parada provisional mientras planea su próximo viaje al norte de África. Por su parte, Iván sigue estando anclado por sus obligaciones familiares. Al ser el principal sostén económico de la familia, se espera que asegure mejores condiciones de vida para sus familiares y que le sea leal al dueño del almacén, Manuel (Nico Montoya). Manuel era el socio del difunto padre de Iván, al que veía como un hermano, y ahora considera que es en parte responsable del bienestar de la familia.
De la Rosa sitúa el romance dentro del contexto más amplio de la clase trabajadora. Al principio, Hadoum se muestra reticente ante la idea de empezar una relación, mientras que Iván empieza a sentir algo por ella porque le acepta tal y como es. No obstante, su dilema gira en torno a la movilidad económica. El almacén se enfrenta a una posible venta y planea reducir la plantilla a la mitad. Esta inminente reestructuración moviliza a los trabajadores, liderados por Hadoum en su protesta colectiva. Así, Iván se encuentra dividido entre la lealtad a la directiva, la obligación familiar y el apego personal.
Por tanto, la historia mezcla un romance con un conflicto laboral, con la masculinidad trans de Iván presente, pero no en un primer plano temático. Aunque la película trata los problemas de la clase obrera, los derechos laborales y la explotación de una manera similar a la tradición de Ken Loach, diverge formalmente de la estética convencional del realismo social. De la Rosa y la directora de fotografía Beatriz Sastre aprovechan el paisaje soleado de Almería como telón de fondo para el incipiente romance y, a su vez, incluyen una trama paralela sobre la lucha de clases. En muchas ocasiones Sastre encuadra a Iván en primeros planos, lo que refuerza la creciente sensación de presión que define cada vez más su postura al enfrentarse a estos dilemas.
En definitiva, Iván & Hadoum combina elementos del género romántico con el drama social en un registro medido que se resiste a caer en un melodramatismo evidente. Aunque la película sigue el tropo del amor prohibido, pone gradualmente el foco en cuestiones como la identidad y la (auto)aceptación, permitiendo que el conflicto laboral sirva como contexto más que como vehículo principal para la crítica política.
Iván & Hadoum es una coproducción entre España, Alemania y Bélgica que viene de la mano de Avalon, Pecado Films, Vayolet Films e Iván y Hadoum AIE, en coproducción con Port au Prince Films y Saga Film. Las ventas internacionales corren a cargo de Indie Sales.
(Traducción del inglés)
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