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BERLINALE 2026 Perspectives

Crítica: 17

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- BERLINALE 2026: La demoledora ópera prima de Kosara Mitić puede sacudir a los espectadores, mientras busca continuar una conversación pendiente sobre la naturaleza cotidiana de la violencia sexual

Crítica: 17
Eva Kostić en 17

Cada cierto tiempo, una noticia sobre un caso de agresión sexual que llega a juicio nos saca bruscamente de nuestra ensoñación. Estallan la furia y la indignación, pero luego todo vuelve con rapidez a la “normalidad”. Sin embargo, “normal” es aquí la palabra clave, ya que se ha consolidado una cultura en torno a la violencia (más concretamente, a la violencia sexual) como algo cotidiano. Las crónicas omiten, por definición, todo lo que no alcanza esa instancia: quienes son amedrentadas para no hablar o socialmente condicionadas para sentir vergüenza. Esta es la realidad actual, afirma la directora nacida en Skopje Kosara Mitić, en la que se nos recuerdan constantemente experiencias aterradoras, pero se nos adormece para que las olvidemos con la misma rapidez. La cineasta presenta mundialmente su primer largometraje, 17 [+lee también:
entrevista: Kosara Mitić
ficha de la película
]
, coescrito junto a Ognjen Sviličić, en la competición Perspectives de la Berlinale, cuyo ganador se anunciará el día 21.

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La protagonista es Sara (Eva Kostić), una chica de 17 años que se percibe como una marginada por su carácter reservado, su ropa holgada y su melena descuidada. No obstante, desde los primeros minutos somos testigos de lo que probablemente la haya sumido en ese estado de apatía: un encuentro sexual ocurrido meses atrás con dos adolescentes se torna brutal cuando la agreden entre risas. Mitić no se contiene, lo que puede hacer que la película resulte polémica por la manera tan vívida en que representa la violencia sexual desde sus primeras imágenes en la oscuridad. Curiosamente, la directora señala que los relatos proceden de casos reales compartidos por sus intérpretes (en su mayoría no profesionales y estudiantes de arte dramático), un hecho que, en cierto modo, convierte 17 en una propuesta aún más perturbadora, pero que también apunta a una forma ética y consensuada de trasladar estas historias a la pantalla.

Tras esta escena inicial, la narración se desarrolla a lo largo de dos días decisivos durante un viaje escolar en autobús desde Macedonia del Norte hasta Grecia, y concluye cuando el grupo cruza la frontera. Los chicos del viaje, en especial Filip (Dame Joveski), suponen una amenaza constante: exigentes, malcriados, manipuladores y abiertamente intimidatorios. Mientras tanto, el profesorado parece más preocupado por cumplir con la visita al museo prevista en el itinerario; incluso ellos ceden ante los caprichos de los alumnos más autoritarios por miedo.

Este comportamiento lleva al espectador a preguntarse hasta qué punto la situación refleja la realidad o si está exacerbada en función del relato. En cualquier caso, 17 está filmada por Naum Doksevski de manera tan sobria y sin alardes cinematográficos (con la cámara al hombro durante buena parte del metraje, pegada a Sara, como si temiera alejarse demasiado) que es imposible no interpretarla como un relato real de cómo se incentiva a los jóvenes a actuar de cierta manera y de cómo el sistema permite que este comportamiento prospere. Cuando Lina (Martina Danilovska), una chica que quiere integrarse, acude a una fiesta en el hotel con la popular Nina (Eva Stojchevska) y otros miembros del grupo, Sara intenta retenerla. Lo inevitable se adivina desde lejos y, aun así, la directora muestra todo lo que sucede en la escena visualmente más intensa de la película.

Cuando Sara interviene, el vínculo entre ella y Lina queda sellado para siempre. Aun así, Mitić no rebaja la tensión: la secuencia final es profundamente visceral y psicológicamente abrasiva, incluso sin mostrar demasiado en pantalla, en parte gracias a la interpretación de Kostić mientras atraviesa estos momentos en soledad.

Sí, 17 es una película difícil de ver, pero retrata una realidad ante la que no deberíamos apartar la mirada, o al menos eso parece sugerir su directora. Elegir mirar hacia otro lado ante un escenario ficcionalizado podría facilitar que nos apartemos aún más rápido cuando se trate de uno real.

17 es una producción de la macedonia Black Cat Production, coproducida por la serbia Art&Popcorn y la eslovena December. La parisina Totem Films se ocupa de sus ventas internacionales.

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(Traducción del inglés)

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