Crítica serie: Ethernel
por Katrin Büchler
- Nicolas Boucart y Olivier Tollet han creado una serie de ciencia ficción que plantea interesantes preguntas filosóficas sobre la relación de la humanidad con la muerte

Antes del estreno de la nueva serie belga de ciencia ficción Ethernel, creada por Nicolas Boucart y Olivier Tollet, en La Une los días 16 y 23 de abril, los espectadores tienen la oportunidad de ver los dos primeros episodios (de un total de seis) en una proyección especial en el Brussels International Fantastic Film Festival el 13 de abril. Aunque ya está disponible para los aficionados al género en la plataforma Auvio, de RTBF, esta serie visualmente sugerente, ambientada en una Bruselas futurista donde unos dispositivos especiales permiten a los vivos comunicarse con los muertos, merece sin duda ser disfrutada en pantalla grande.
Ethernel no es la primera serie que intenta resucitar a los muertos de una forma u otra, quizá impulsada por el deseo humano de comunicarse con los fallecidos o de encontrar consuelo en la idea de una vida después de la muerte. Como tal, recuerda a series como The Returned (Francia, 2012-15) y la australiana Glitch (2015-19). Sin embargo, Ethernel aporta un giro novedoso al conectar a vivos y muertos mediante un dispositivo que permite llamar a quienes han fallecido por medio de un objeto de transición del difunto.
Esta maravilla tecnológica también aporta cierto toque cómico, ya que se asemeja a un altavoz Bluetooth portátil estándar e incluso permite llamar al que posiblemente sea el mejor compositor de Bélgica, Jacques Brel. El problema con el dispositivo, sin embargo, es que solo admite llamadas de audio, lo que significa que se dice mucho pero no se muestra en pantalla.
La serie se centra en la problemática familia Novack, con especial atención a David Novack (Michaël Abiteboul), un policía que aún intenta esclarecer el asesinato sin resolver de su esposa, Ann. Novack trabaja en la unidad policial Etherna, que utiliza objetos de transición para investigar homicidios. Durante una investigación, conoce a la misteriosa agente italiana Lara di Angeli (Edwige Baily) y descubre que el asesino de su mujer —un hombre con una mancha de vino de Oporto (Tibo Vandenborre)— sigue en libertad. Ambos investigadores se embarcan en una caza que podría tener consecuencias mucho más allá de Bruselas y sacudir a la Iglesia Católica.
La serie tiene garra, pero también desperdicia parte de su potencial al condensar el equivalente a varias temporadas de tramas en solo seis episodios, probablemente debido a un presupuesto reducido. A Nathan Novack (Jean-Pierre Baudson), el abuelo, le han diagnosticado demencia y está contemplando el suicidio; Elsa, la tía tanatopractora (Alexia Depicker), se siente profundamente sola y encuentra consuelo en una relación amorosa con un amigo de la escuela ya fallecido; Lara di Angeli intenta encontrar el objeto transicional de Jesús y chantajear al Papa; y la difunta esposa de David esconde varios secretos…
Seis episodios resultan claramente insuficientes para desarrollar todo esto en profundidad. Dadas las fascinantes cuestiones filosóficas y éticas que plantea, el público probablemente estaría dispuesto a seguir más tiempo y sumergirse por completo en la historia. Es precisamente en este terreno donde Ethernel destaca. El más allá que imagina parece un espacio de soledad eterna, como si los muertos estuvieran atrapados en un vacío, prisioneros tanto del otro mundo como de los vivos, a los que no pueden colgarles el teléfono. Esto genera una sensación inquietante en el espectador, que se ve llevado a cuestionar sus propias creencias y a enfrentarse a dilemas incómodos: ¿a quién llamaríamos nosotros? ¿Querríamos que perturbaran nuestra paz en el más allá? ¿Es ético intentar controlar y comercializar con los muertos?
Ethernel ha sido producida por la belga Hélicotronc, con el apoyo de Proximus y RTBF. Su distribución corre a cargo de APC Studios.
(Traducción del inglés)
¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.
















