PELÍCULAS / CRÍTICAS España / Estados Unidos
Crítica: Zeta
por Alfonso Rivera
- Dani de la Torre firma un trepidante thriller de espionaje repleto de acción y sorpresas de guion, que tiene poco que envidiar a los productos comerciales estadounidenses

Puro placer evasivo, mientras devoras palomitas y engulles tu bebida favorita una tarde de domingo y desde el sofá de tu casa. A eso invita Zeta, la película de Dani de la Torre (cineasta gallego bregado en el cine de acción gracias a títulos como El desconocido [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Dani de la Torre
ficha de la película] y La sombra de la ley [+lee también:
tráiler
ficha de la película] o las series La Unidad [+lee también:
tráiler
ficha de la serie] y Marbella [+lee también:
tráiler
ficha de la serie]) que ha llegado este viernes, 20 de marzo, a Prime Video.
Protagonizada por Mario Casas, el roba escenas habitual Luis Zahera y la actriz cubana Mariela Garriga, esta ficción viaja a lugares tan variados de este agitado planeta como Tallin, Río de Janeiro, Madrid, Castilla-La Mancha y, por supuesto, Galicia.
Todo ello gracias a un trepidante guion, orquestado por el propio director junto a Oriol Paulo y Jordi Vallejo, que narra cómo cuatro exoficiales de inteligencia españoles son asesinados –en los primeros minutos del metraje– al mismo tiempo en distintas ciudades del mundo. El Centro Nacional de Inteligencia descubre que todos participaron, hace 35 años, en la secretísima Operación Ciénaga y donde un quinto oficial –Ancares, el único que ha escapado de los asesinos (un torrencial Luis Zahera) – estuvo también implicado.
Encontrarle será el objetivo para el CNI (capitaneado por Nora Navas), que pone al frente de la misión a su mejor miembro: Zeta (encarnado por un Mario Casas de cincelada anatomía), refugiado en el campo para cuidar de su madre enferma (encarnada por Nieve de Medina). Pero éste no estará solo en su misión: Colombia también le busca mediante una de sus mejores agentes, Alfa (Mariela Garriga), que parece saber más de Ciénaga que nadie. A medida que Zeta y Alfa avanzan en su investigación, irán sorteando peligros y desenterrando secretos que llevaban años enterrados: uno de ellos afectará especial y profundamente al hombre que da título a este largometraje.
Porque las sorpresas –debidamente lanzadas, como pequeñas bombas– son el fuerte de una película que no disimula su rabiosa vocación comercial. Ahí están esas escenas de lucha, persecución o disparos que a cada rato invitarán al espectador a dejar de mirar el teléfono móvil para fijar sus ojos en la pantalla que adorna su salón.
No es esta una cinta con valores artísticos ni cinematográficos (aunque regala vistas espectaculares de algunas de sus localizaciones), pero su factura es impecable, su ritmo infatigable y su montaje frenético, como el de las sagas James Bond o Bourne, algo que sus responsables no paran de repetir orgullosos. Aunque aquí el superespía protagonista es un hombre sensible e introvertido, capaz de dejarlo todo, alejado del mundanal ruido, por razones personales: esto aporta sus dosis de empatía y emoción a esta propuesta programada para ayudar a evadirnos de la realidad durante un par de horas.
Zeta es una producción de Fonte Films y Amazon MGM Studios.
¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

















