email print share on Facebook share on Twitter share on LinkedIn share on reddit pin on Pinterest

DIAGONALE 2026

Crítica: The Jobcentre

por 

- Sebastian Brauneis se esfuerza a veces demasiado por potenciar el factor "cool" de su película accesible para el gran público sobre los usuarios y empleados de un centro de empleo vienés

Crítica: The Jobcentre
Margarethe Tiesel (izquierda) en The Jobcentre

Hay que trabajar. En teoría, las personas que buscan empleo deben hacer todo lo posible por encontrarlo, y los servicios de empleo tienen que ayudarlas en ese proceso. Pero en la práctica, ambas partes a menudo se limitan a cumplir el expediente, fingiendo que hacen su parte para marcar ciertas casillas. “AMS” es el acrónimo del servicio de empleo austríaco, y su oficina central en Viena constituye el núcleo de la nueva película coescrita y dirigida por Sebastian Brauneis, The Jobcentre, que se ha estrenado en la Diagonale.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Mari (Margarethe Tiesel) está inscrita en el AMS desde que perdió su trabajo como recepcionista en la consulta de un médico cuando este se jubiló. Quiere de verdad encontrar un nuevo empleo para mantener a su hija Lisa (Lola Mae), que es estudiante, pero los servicios la marean, obligándola a asistir a diversos cursos (el último impartido por el racista Roger, interpretado por Franz Solar) y citas. Cuando falta a una de esas citas, la agente Theresa (Isabella Knöll) le cancela la prestación. Cuando Mari llama por teléfono, acaba hablando por azar con la única persona empática de la institución, el operador de la línea de atención Markus (Lukas Watzl), que se convierte en su asesor personal oficioso y le enseña cómo sobrevivir a este sistema amañado.

Una mujer de origen inmigrante, Mahdiya (Mariam Hage), quiere hacer un curso de policía, pero su agente, Kathi (Marie-Louise Stockinger), la inscribe en uno de idiomas. El motivo puede ser el racismo inherente de Kathi, pero la decisión también podría derivarse del “juego” de ascensos que se está produciendo en el AMS. Finalmente, Mari, Mahdiya y Markus —como hombre infiltrado— se alían con el resto de los desempleados desesperados de la clase de Roger para manipular el sistema desde dentro y vengarse amañando la carrera por las promociones.

Lo que podría haber sido un drama serio y socialmente comprometido, tras arrancar como una ágil comedia satírica, deriva hacia el terreno de las películas de atracos y, hacia el final, incluso se asemeja a un musical excéntrico. El último acto resulta sin duda excesivo, contribuyendo a la duración algo inflada de 100 minutos. Pero hasta ese momento, el recorrido con los personajes de Brauneis es entretenido gracias a un ritmo trepidante logrado tanto por el guion (escrito por Brauneis, Helmut Emersberger y Lily Ringler) como por el montaje, a cargo del propio cineasta junto a Antonia Adelsberger y Paul Eckhart. La interpretación también contribuye a la vivacidad del relato, ya que los personajes están concebidos como tipos más que como personas plenamente realistas, de modo que los actores tienen tareas claras y sencillas que ejecutan con un buen sentido del ritmo cómico.

Sin embargo, Brauneis a veces se esfuerza demasiado por resultar ingenioso y, para lograrlo, recurre en exceso a motivos, trucos y juegos de palabras de otras películas, principalmente estadounidenses. Junto a Doce del patíbulo (aquí citada directamente tanto en los diálogos como a través del tema principal), se reciclan elementos reconocibles de Trabajo basura, La gran apuesta y de toda una serie de películas de robos y estafas. En definitiva, The Jobcentre resulta a veces desordenada, sobrecargada y demasiado ambiciosa si tenemos en cuenta los medios de que dispone el cineasta y la calidad de sus decisiones, pero en conjunto es una propuesta ligera que puede funcionar bien con un público amplio.

The Jobcentre es una producción austriaca de Studio Brauneis.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy