Crítica: Quelques mots d'amour
por Fabien Lemercier
- CANNES 2026: Rudi Rosenberg ofrece un melodrama sobrio y profundamente conmovedor sobre una joven que busca al padre que nunca ha conocido

“Sé que me quiere. Le escribí una carta: soy yo, Abi, tu hija. Sé que quieres conocerme. No estoy enfadada contigo. No tienes que tenerle miedo a mi madre, no vamos a pedirte dinero”. Al igual que estas palabras de una niña de siete años que comparte con sus amigas del recreo su fe ingenua, el segundo largometraje de Rudi Rosenberg, Quelques mots d'amour, presentado en la sección Un Certain Regard de la 79.ª edición del Festival de Cannes, se despliega a través de un relato sencillo, directo y profundamente conmovedor. Estamos ante una exploración empática y metódica de las emociones dentro de un pequeño núcleo familiar al que le falta una pieza crucial, que el cineasta francés (ganador del premio Nuevos Directores en el Festival de San Sebastián con El novato) desarrolla con destreza a lo largo de dos periodos temporales separados por siete años.
“Su hija quería verlo. No lo conoce, ni siquiera lo ha visto nunca”. Estamos en 1995, en la periferia de París, y el intento de Erica de reunir a Abigail con su padre biológico, Antoine, termina con un conserje cerrando bruscamente una puerta y el leve atisbo de una silueta tras una ventana. Sin embargo, la pequeña se aferra a su sueño con la misma fuerza con que se aferra a la fotografía de su padre, revisando el buzón cada día con la esperanza de recibir respuesta a la carta que le ha enviado, pese a las explicaciones y advertencias de su madre (“él no quería hijos”, “esto va a acabar mal”, “a veces es mejor no tener padre”). Erica (magníficamente interpretada por Hafsia Herzi), que también tiene un hijo más pequeño, Yoni, de otro hombre del que se ha separado, se siente impotente ante el dolor de su hija; aun así, acaba accediendo a hacer otra visita sin avisar. Antoine se ha mudado sin dejar una nueva dirección, y Abi recibe un golpe devastador al descubrir que su padre tiene otra familia, y otra hija. Hacen trizas la fotografía y, tras una elipsis de siete años, nos reencontramos con el trío familiar: Yoni (Mateo Danila), ahora con 12 años, y Abi (la debutante Nour Salam), que sigue lejos de renunciar a su búsqueda de un padre, convertida ya en obsesión…
Escrito por el propio cineasta, el guion se mantiene en lo esencial, siguiendo un hilo de investigación salpicado de pequeños giros. Por el camino, aborda los temas del abandono, la impotencia y el sentimiento de culpa de una madre enfrentada al sufrimiento de sus hijos mientras intenta aliviarlo (sin saber del todo cómo, oscilando constantemente entre ayudar y proteger) y, en un sentido más amplio, qué es lo que de verdad define los lazos familiares. El resultado es una película íntima y profundamente conmovedora, como una caja secreta escondida bajo la cama, sobre una niña devorada por la ausencia y una madre valiente que cría sola a sus hijos. Un melodrama clásico centrado en sus protagonistas, deliberadamente modesto pero muy eficaz, rodado con un realismo bellamente capturado por el director de fotografía Éric Dumont.
Quelques mots d'amour es una producción de Chi-Fou-Mi Productions coproducida por Chapter 2, por TF1 Productions, y por StudioCanal que gestiona las ventas internacionales.
(Traducción del francés)
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