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CANNES 2026 Cannes Première

Crítica: Marie Madeleine

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- CANNES 2026: Gessica Généus firma un drama deslumbrante sobre una joven prostituta que vive como una mujer libre y un joven evangelista preso de la duda en Haití

Crítica: Marie Madeleine
Gessica Généus en Marie Madeleine

En Jacmel, Haití, una iglesia y un burdel se alzan frente a frente, reconfigurando las reglas del eterno enfrentamiento entre el bien y el mal. Con Marie Madeleine, la actriz y cineasta haitiana Gessica Généus da la vuelta a las parábolas bíblicas. Regresa al Festival de Cannes, en la sección Cannes Première, después de haber presentado allí en 2021 su primer largometraje de ficción, Freda, en la sección Un Certain Regard. Con esta nueva película, prosigue su exploración cinematográfica de la sociedad haitiana contemporánea, poniendo de relieve sus contradicciones y sus puntos de fricción.

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Marie Madeleine y Joseph probablemente nunca se habrían conocido de no ser por la desafortunada proximidad geográfica entre el burdel de ella y la iglesia de él. Una hermosa mañana, mientras amanece sobre un mar en calma, Joseph —hijo no del todo reconocido del pastor— acude en ayuda de una joven cubierta de sangre que ha perdido el sentido. En el hospital no hay sitio para Marie Madeleine, cuya apariencia lleva a suponer que el posible aborto espontáneo que ha sufrido solo puede ser consecuencia de su vida como prostituta. Así que Joseph la acompaña de vuelta junto a sus compañeras en el burdel situado justo enfrente de la iglesia que está construyendo.

Con el paso de los días surge entre ellos una extraña relación hecha de afecto y camaradería, de heridas compartidas y preocupación mutua. Joseph está comprometido con Mélody, una joven de la parroquia, mientras que Marie Madeleine atraviesa la vida envuelta en una especie de niebla alcohólica, poco preocupada por el juicio de los demás. Sin embargo, ambos son sensibles a la belleza, la única fuerza capaz de resistir los impulsos trágicos de la existencia, y poco a poco forjan unos lazos tan fuertes como los de la sangre.

A través de este doble retrato nacido de un encuentro contra natura, Gessica Généus dirige su mirada hacia una sociedad haitiana atravesada por fracturas que parecen irreconciliables: por un lado, la intensa religiosidad de una parte de la población, embriagada por la fe; por otro, la aparente resignación de mujeres jóvenes y mayores que viven en la precariedad y que no tienen más que su cuerpo como medio de subsistencia y las adicciones como único horizonte. De Marie Madeleine emana una profunda melancolía atravesada por destellos de alegría, como si flotara por encima de su propia vida. Joseph, por su parte, no puede evitar cuestionar una fe que su congregación intenta orientar y contener cada vez que esta se abre demasiado al mundo que la rodea. Al caos de la ciudad responden ciertas secuencias musicales de gran carga sensorial, suspendidas en el tiempo, que parecen elevarse sobre el relato para dar aire tanto a la ficción como a sus personajes.

Marie Madeleine, con los pies firmemente plantados en la tierra mientras su mente sueña entre las nubes, está interpretada con un carisma hipnótico por la propia directora. Por su parte, Béonard Monteau —poeta slam y escritor en la vida real— aporta a Joseph la fragilidad indispensable para su proceso de emancipación.

Marie Madeleine ha sido producida por SaNoSi Productions (Francia), y coproducida por Ayizan Productions (Haití), Stenola Productions (Bélgica), Bidibul (Luxemburgo) y Metafilm (Canadá). Las ventas internacionales de la película corren a cargo de Pyramide.

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(Traducción del francés)

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