Crítica: Nagi Notes
por David Katz
- CANNES 2026: Koji Fukada firma un melodrama con su característica sensibilidad que sigue a dos excuñadas que se reencuentran en la zona rural de Nagi

El director japonés Koji Fukada, una figura prolífica aunque infravalorada del circuito de festivales internacionales, aterriza por fin en la competición de Cannes con Nagi Notes, la primera aspirante a la Palma de Oro en proyectarse en la edición de este año. Siguiendo la relación entre dos antiguas cuñadas que, de forma improbable, mantienen el contacto tras una separación matrimonial, el cineasta observa con sensibilidad cómo se deshilachan los vínculos sociales bajo las convenciones de la vida familiar japonesa y cómo esas tensiones pueden canalizarse en una expresión artística (curiosamente, la mayoría de los personajes practican algún tipo de actividad artística). Quienes hayan seguido hasta ahora la obra de Fukada reconocerán el tono emocional dinámico y los insólitos patrones narrativos, aunque este nuevo proyecto no suponga un avance notable con respecto a sus películas anteriores, entre las que figuran el drama familiar Love Life y Harmonium, el título que supuso su consagración hace diez años en Cannes.
Moviéndose en los márgenes de la tradición japonesa del shomin-geki (que hace referencia a un drama de “gente corriente”), aunque sin abrazarla del todo, Fukada disfruta situando sus relatos en torno a configuraciones peculiares de la familia nuclear, mostrando cómo el propio concepto de “familia” perdura (o no) cuando uno de sus miembros desatiende sus responsabilidades o altera estrictas convenciones heteronormativas. En la plácida, verde y muy fotogénica Nagi, alejada de las grandes ciudades japonesas, la arquitecta Yuri (Shizuka Ishibashi) ha ido a posar para su antigua cuñada Yoriko (Takako Matsu), una talentosa escultora que además trabaja como ganadera. Distanciadas del hermano de esta, también arquitecto (ejerciendo en Taiwán), las dos mujeres han seguido siendo amigas y se relacionan como artistas, pese a ser plenamente conscientes de que su vínculo puede percibirse desde fuera como algo inusual, confundiéndolas con amantes cuya conexión se habría desarrollado de forma cuasi incestuosa cuando aún eran oficialmente familia. De hecho, durante su estancia, Yuri corteja con cautela a Yoshihiro (Kenichi Matsuyama), un viudo que trabaja como locutor de la emisora del pueblo, sin saber del vínculo secreto que este mantuvo en el pasado con Yoriko.
Fukada mantiene sus métodos extraños y pacientes a la hora de desvelar los detalles de la trama. Las sesiones de Yuri posando para Yoriko en su estudio van revelando poco a poco la información, a medida que ambas mujeres exploran los conflictos propios de la mediana edad. Yoriko muestra una mayor aceptación de su soledad y de su condición de outsider, aunque sigue añorando su pasado queer en Tokio. Por otro lado, lo inquietante que resulta ver a Yoriko tallar un busto de madera (a escala 1:1) de la cabeza de su amiga añade otro toque perturbador. Yoriko también imparte desinteresadamente clases de arte a los niños del lugar, entre los que se encuentran Haruki (Waku Kawaguchi) y Keita (Kiyora Fujiwara); el primero es el hijo de Yoshihiro. A las puertas de la adolescencia, la estrecha relación entre los chicos refleja de manera indirecta a la pareja femenina central, en una especie de “juego de espejos” entre caracterizaciones muy propio de la dramaturgia de Fukada.
Recurriendo a insertos de calendarios para articular una estructura capitular que nos guía a lo largo de una semana de marzo, Fukada también nos descubre el lugar de un modo pedagógico, pero jovial y sincero, con personajes que se informan entre sí sobre su historia medioambiental, su folclore y el campamento del ejército japonés que realiza maniobras en la zona, todo ello entre los partes radiofónicos regulares que escuchamos sobre la guerra entre Rusia y Ucrania. Aun así, por muy absorbente y rica en detalles melodramáticos, echamos en falta una mayor originalidad en Nagi Notes, teniendo en cuenta que la complejidad narrativa de Fukada corre el riesgo de resultar errática y bastante sombría en términos de tono.
Nagi Notes es una coproducción entre Japón, Francia, Singapur y Filipinas, encabezada por Hassaku Labs y Survivance. Completan la coproducción Star Sands, Momo Film Co, Nathan Studio y Wonderstruck. Las ventas internacionales corren a cargo de mk2 Films.
(Traducción del inglés)
Galería de fotos 13/05/2026: Cannes 2026 - Nagi Notes
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© 2026 Fabrizio de Gennaro for Cineuropa - fadege.it, @fadege.it
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