CANNES 2026 Semana de la Crítica
Crítica: Viva
por Alfonso Rivera
- CANNES 2026: Aina Clotet dirige una comedia dramática con una protagonista que, como su título señala, quiere sentirse completamente vital tras superar una grave enfermedad

Hace un par de años la serie Esto no es Suecia obtuvo, entre otros reconocimientos, el premio a mejor interpretación en Canneseries, el Prix Europa a mejor ficción europea para televisión y el Premio Ondas a mejor serie de comedia. Una presentación a lo grande como directora para la actriz catalana Aina Clotet, que ahora estrena también por todo lo alto, en la Semana de la Crítica del 79.° Festival de Cannes, su primer largometraje al otro lado de la cámara: Viva, cuyo título inicial era Oh Nora!, como el nombre de una canción improvisada que en ella se escucha.
Pues es precisamente esa Nora, encarnada por la propia Clotet (que ejerce aquí de coguionista junto a su compañera habitual en estas lides, Valentina Viso), su personaje central, una mujer de cuarenta y pocos años que acaba de superar un cáncer y que, tras esa experiencia que la ha marcado física y emocionalmente, siente la urgencia radical de vivir a tope. La autoexigente Nora se encuentra así, urgentemente, dividida entre la seguridad de su relación de siempre con Tom (encarnado por Naby Dakhli) y la aparición de Max (Marc Soler), un veinteañero que despierta en ella una nueva pulsión de deseo y libertad.
Viva se convierte así en el retrato de una mujer en llamas que intenta exprimir al máximo cada segundo de vida ante la amenaza de perderla, corriendo a todo gas hacia el otro extremo de la muerte. Y, por el camino, le pasa de todo: se divierte como una cría y goza sexualmente, pero también comete tremendos errores, que la humanizan muchísimo y a la vez provocan cierta antipatía y extrañeza en el espectador, que termina amando y odiando a Nora a partes iguales.
Porque ella, en sus ansias por comerse la vida, resulta torpe, precipitada, errática, compleja, bocazas e impulsiva… un poco como aquella Renate Reinsve de La peor persona del mundo. Por ese mismo terreno de humor rebelde, alérgico a ser etiquetado, se desliza esta personal apuesta de Clotet, ambientada en un futuro próximo donde el agua escasea y las moscas se encargan de molestar continuamente.
A eso –además de uno de los mayores anticlímax sexuales vistos en una pantalla en mucho tiempo– hay que unir valientes apuestas argumentales como mostrar sin miedo las secuelas desnudas de una enfermedad, el recobrar el deseo (y el sentirse deseada), el miedo incontrolable a la muerte o una pasión febril entre una mujer y un chico al que dobla la edad. Muchas ambiciones y temas volcados en esta valiente, atrevida, algo caótica –como su protagonista– y desigual Viva con la que Aina Clotet no logra sorprender ni divertir tanto como lo hizo con su serie Esto no es Suecia, de la que este mismo año rodará la continuación.
Viva es una producción de las compañías españolas Ikiru Films y Funicular Films. De sus ventas internacionales se ocupa Loco Films.
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