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CANNES 2026 Fuera de competición

Crítica: Her Private Hell

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- CANNES 2026: Nicolas Winding Refn regresa a la Croisette tras diez años, pero esta hueca propuesta de terror y ciencia ficción protagonizada por Sophie Thatcher no compensa la espera

Crítica: Her Private Hell
Sophie Thatcher en Her Private Hell

De regreso a Cannes (fuera de competición) diez años después del estreno en la Croisette de su anterior largometraje, The Neon Demon, que dividió al público pero aun así recibió una ovación de pie de 17 minutos, Nicolas Winding Refn demuestra que los viejos hábitos son difíciles de cambiar. Her Private Hell, la cinta de terror y ciencia ficción que constituye su primera película en una década, se siente menos como una película de un autor estilista y más como un falso documental de su propia obra, que exagera los tópicos que venera y hace poco más por modelarlos hasta convertirlos en un largometraje completo.

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La película presenta todas las señas de identidad de Winding Refn: categorizaciones misóginas de las mujeres, imágenes vibrantes pero brumosas y una violencia gore explícita. El director, incluso después de una larga pausa, sigue aferrado a representaciones objetualizadoras y superficiales de las mujeres, concebidas para satisfacer las fantasías masculinas más previsibles.

En un Tokio de inspiración ciberpunk, Elle (Sophie Thatcher) es una actriz famosa que mantiene una relación complicada con su temperamental padre (Dougray Scott) y una dinámica aún más conflictiva con su mejor amiga convertida en madrastra, Dominique (Havana Rose Liu). La joven actriz Hunter (Kristine Froseth), ingenua y entusiasta, se instala en su lujoso ático mientras todos ruedan su nueva película, lo que incrementa todavía más las tensiones dentro del hogar. La ansiedad de Elle también se ve agravada por la presencia de un asesino en serie local llamado Leather Man, que mata a jóvenes mujeres atractivas arrancándoles literalmente los pechos. Mientras tanto, el taciturno exmilitar Soldado K (Charles Melton) busca a su hija pequeña, una investigación que lo arrastra a la violenta red de los yakuza.

Parece que Winding Refn intenta aquí diseccionar las relaciones entre padres e hijas. Sin embargo, para un cineasta empeñado en retratar a las mujeres como niñas de papá virginales y desesperadas por el sexo, el estudio psicológico en Her Private Hell es prácticamente inexistente. En su lugar, la película encadena interacciones repetitivas entre las protagonistas, que susurran diálogos pobres con voz entrecortada, mientras Melton deambula por las calles con actitud desafiante sin abandonar nunca su pose sombría. Si en The Neon Demon la insistencia en la belleza y la estética servía para reflexionar sobre la vanidad y la envidia, aquí los personajes apenas son algo más que muñecas Bratz para adultos. Las mujeres aparecen constantemente con la boca entreabierta, arqueando el cuerpo tanto sentadas como tumbadas, y se ladran unas a otras como los pequeños perros suplicantes en los que Winding Refn parece empeñado en convertirlas. La visión global del director sobre las mujeres queda resumida en una escena de Her Private Hell en la que una joven grita “¡Papi!” con una mezcla de horror y erotismo mientras un hombre enmascarado le arranca los pechos y la asesina.

El guion parece escrito para una película pornográfica inspirada en Blade Runner, y el apartado visual tampoco destaca precisamente por su originalidad. Es cierto que encontramos algunos planos hipnóticos de las nieblas rosas, azules y violetas que envuelven este universo, pero no muestran nada que no se haya visto antes. Ridley Scott, David Lynch y Denis Villeneuve ya han construido mundos similares y lo han hecho mejor, además de apoyarse en guiones sólidos y personajes desarrollados. Quizá el flojo libreto de Winding Refn podría haberse pasado por alto si la puesta en escena hubiera resultado verdaderamente revolucionaria.

Sophie Thatcher ofrece aquí la interpretación más emocional de su carrera hasta la fecha, aunque el resultado funciona bastante peor que en sus papeles más introspectivos y contenidos. El rígido guion no le facilita las cosas, y su intento de transformar a Elle de una joven malhumorada y apática en una figura desequilibrada y maníaca resulta forzado y poco natural. La intérprete más convincente del reparto es Havana Rose Liu, ya que Dominique es el único personaje que se asemeja a una persona real. Su presencia serena contrasta con las divagaciones poéticas de quienes la rodean, y su interpretación precisa consigue que sus diálogos no resulten completamente insoportables. Melton tiene poco más que hacer aparte de pelear sin camiseta y lucir atractivo, pero posee una presencia imponente que deja entrever una profundidad interior que el guion de Winding Refn nunca llega a desarrollar.

Her Private Hell es una coproducción entre Estados y Unidos de la que se han encargado productora de Winding Refn, byNWR, y Neon, que también gestiona las ventas internacionales.

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(Traducción del inglés)


Galería de fotos 18/05/2026: Cannes 2026 - Her Private Hell

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Nicolas Winding
© 2026 Fabrizio de Gennaro for Cineuropa - fadege.it, @fadege.it

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