Crítica: The End of It
por Veronica Orciari
- CANNES 2026: En la ópera prima de Maria Martinez Bayona, Rebecca Hall es una artista de 250 años en un futuro sin muerte que decide escenificar su suicidio como su última obra de arte

The End of It, el debut en el largometraje de Maria Martinez Bayona, nacida en España y afincada actualmente en el Reino Unido, ha sido presentado en la sección Cannes Première de la edición de este año del Festival de Cannes. Su planteamiento es verdaderamente singular: Claire (una impecable Rebecca Hall), una artista de 250 años, está cansada de vivir en un mundo donde la muerte ha dejado de ser un problema gracias a los avances tecnológicos. Ya no encuentra atractivo alguno en la vida, ahora que todo se ha vuelto repetitivo y que las personas que la rodean, incluido su cariñoso marido (Gael García Bernal), parecen incapaces de aliviar la depresión que arrastra desde hace tiempo.
Durante la celebración de su cumpleaños, atraviesa lo que podría describirse como la crisis del cuarto de milenio y anuncia a todos los presentes que ha decidido que va a suicidarse, después de reprochar con aparente despreocupación el vacío existencial de quienes han acudido a la fiesta. Como artista cuyo valor se ha ido diluyendo con el paso del tiempo, decide que su muerte será, en última instancia, su obra definitiva. Con un planteamiento que recuerda al trabajo de Marina Abramović, se convierte en una celebridad durante las semanas previas a su acto final.
The End of It tiene muchos argumentos a su favor. El guion, escrito por la propia directora, es sólido y mantiene un ritmo muy bien dosificado. El diseño de producción de Lili Lea Abraham posee la grandiosidad adecuada y encaja perfectamente con el tono de la película. Los impresionantes paisajes de las Islas Canarias contribuyen a la atmósfera artística que caracteriza la obra, mientras que la cuidada selección musical refuerza aún más esos matices. La secuencia inicial, muy influida por la cultura italiana, incluye “Occhiali colorati”, de Giuni Russo, mientras que la apertura oficial utiliza la célebre “Gloria”, de Umberto Tozzi, popularizada en El lobo de Wall Street, de Martin Scorsese, durante la escena del naufragio. También resulta especialmente acertada la inclusión de “Winter Allegro”, la pieza inspirada en Vivaldi compuesta por The Rad Man y utilizada en una escena ambientada en una discoteca.
Rebecca Hall vuelve a demostrar que es una de las intérpretes más talentosas y elegantes de su generación, y lo hace a base de transmitir con extraordinaria naturalidad todos los matices de su personaje. Su Claire es humana, vulnerable y completamente creíble en su resentimiento y tristeza hacia una sociedad que ha conquistado la vida eterna mientras perdía de vista su verdadero valor. Aparece en casi todas las escenas y siempre logra expresar las emociones adecuadas sin convertir nunca a Claire en una caricatura unidimensional.
También resulta muy interesante el personaje de Sarah, interpretado por la actriz estadounidense Beanie Feldstein. Se trata de un robot con apariencia completamente humana que cuida de Claire y acaba convirtiéndose, en la práctica, en su mejor amiga. En este personaje, las fronteras entre ser humano y androide se difuminan por completo, y ese contraste se refleja igualmente en la relación entre Claire y su hija Martha (Noomi Rapace, que ofrece quizá la interpretación menos inspirada del reparto). La relación entre madre e hija es complicada, y parece quedar muy poco afecto entre ambas. De hecho, en este mundo futurista las personas pueden revivir recuerdos de su pasado, algo que no siempre tiene consecuencias positivas.
Con una premisa impactante, el debut de Maria Martinez Bayona resulta fascinante. Su película es una reflexión sobre la muerte, la tecnología y, en última instancia, el sentido del arte. La película, situada a medio camino entre la ciencia ficción y el drama, aporta una perspectiva original a la ya larga discusión sobre nuestra relación con las tecnologías capaces de transformar la vida.
The End of It ha sido producida por Elation Pictures (Reino Unido), Fasten Films (España), The Mediapro Studio (España) y Eye Eye Pictures (Noruega). Las ventas internacionales de la película corren a cargo de Bankside Films.
(Traducción del inglés)
¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

















