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GOCRITIC! Anifilm Liberec 2026

Crítica: Decorado

por 

- El nuevo largometraje de animación de Alberto Vázquez sobre un ratón desempleado en plena crisis existencial atenazado por una implacable ansiedad sobre su rendimiento, es toda una joya

Crítica: Decorado

(Esta crítica forma parte del taller GoCritic! en Anifilm. Puedes leer la cobertura completa en inglés aquí).

Había algo inusualmente apropiado en ver Decorado, de Alberto Vázquez, dentro del Cinema City de Liberec durante Anifilm, un multicines enterrado en un centro comercial. Las butacas eran casi excesivamente cómodas, de esas diseñadas para hacerte olvidar tanto el cuerpo como el paso del tiempo durante la proyección. No importaba que se tratase de un título que encajaría mejor en una sección de medianoche, en algún sitio más oscuro y extraño. El entorno ya formaba parte de la experiencia.

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La pesadilla animada de Vázquez es, en esencia, una película sobre la representación y la inquietante estabilidad de unos sistemas que siguen funcionando mucho después de que muchos hayan dejado de creer en ellos. Ampliando ideas ya exploradas en su cortometraje homónimo, Vázquez construye un universo hecho de interiores artificiales y personajes desgastados que intentan sobrevivir en una realidad que parece predeterminada. La película se centra en Arnold, un ratón de mediana edad en paro, que confiesa a su esposa, María, que sospecha que todo su mundo no es más que una fachada. El propio título desvela el mecanismo de la cinta, cuya explicación se ofrece desde el inicio. "Decorado" hace referencia a la escenografía de un teatro o un plató.

Visualmente, la animación es rica en texturas. Combina la suavidad con la decadencia. Nos invita a descubrir un pueblo rodeado por un gran bosque y habitado por animales y criaturas antropomorfas que remiten de inmediato a BoJack Horseman, la oscura serie animada de sátira hollywoodiense, en parte por sus diseños antropomorfos, pero sobre todo por el profundo pesimismo existencial que se esconde bajo la superficie de la comedia. Al mismo tiempo, el director asume una fuerte influencia de El show de Truman, como él mismo ha mencionado, alternando situaciones de humor absurdo con sentimientos de desesperación. En algunos momentos, la película adopta un tono casi lúdico al servirse de teorías conspirativas, autoproclamados despertares y el extraño consuelo que muchos encuentran en la idea de que alguien, en algún lugar, mueve los hilos de todo. Al siguiente, lanza frases tan brutalmente honestas que parece imposible escapar de ellas.

Lo que hace que Decorado resulte tan desasosegante es que no concede el alivio de la claridad, ni a su protagonista ni al público. La narración se transforma constantemente, sin comprometerse nunca con un solo género. Hay dos o tres momentos en los que parece que la película va a terminar, para enseguida embarcarnos en otra vuelta de esta montaña rusa existencial. Nuestro protagonista parece darse cuenta de que quizá no exista en absoluto un yo auténtico bajo los roles que impone la sociedad. En un momento, le dicen que lo mejor que puede hacer es simplemente "ser él mismo". Pero ¿qué significa eso en un mundo que estaba ahí antes que tú y seguirá ahí después de ti? ¿Cuánta libertad puede existir dentro de un sistema que se asegura de que no puedas soñar? La única libertad, al final, reside en el amor.

Hay una frase célebre con la que Mark Fisher abre su libro Realismo capitalista: ¿No hay alternativa? (2009), en la que afirma que es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo. Decorado lo entiende a la perfección. Aquí, el capitalismo se presenta como algo mucho más poliédrico que una estructura económica. De hecho, es una enorme máquina teatral: una producción inestable mantenida, de algún modo, en pie por intérpretes agotados, optimismo impostado, medicación y control policial. Incluso cuando algunos personajes experimentan breves destellos de lucidez, la función continúa.

El reparto puede venirse abajo, amotinarse o perder la fe, pero el espectáculo debe continuar. Para cuando el telón vuelve por fin a cerrarse, Decorado ha pasado de ser una comedia animada y surreal a convertirse en algo mucho más inquietante. Deja tras de sí la sensación perturbadora de que quizá no haya escapatoria posible de este gran decorado universal.

Decorado es una producción hispano-portuguesa a cargo de Abano Producións (España), Uniko Estudio Creativo (España), The Glow Animation Studio (España), Sardinha em lata (Portugal) y María Y Arnold AIE (España). Le Pacte gestiona sus ventas internacionales.

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(Traducción del inglés)

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