Crítica: Where the Sun Shines Bright
- La concisa antología sobre el paso a la adultez de Lam Can-zhao encuentra un conmovedor hilo conductor de soledad y confusión emocional que atraviesa sus capítulos sobre la infancia

Where the Sun Shines Bright, la nueva película de Lam Can-zhao, que está estructurada como una sucesión de fugaces recuerdos de la infancia y ha sido presentada en la competición internacional de la edición de este año del Festival de Biskek, aborda la adolescencia menos como un recorrido lineal que como una colección de heridas emocionales. Con una duración de 68 minutos, la película transita con ligereza entre sus distintos jóvenes protagonistas, aunque los sentimientos que explora distan mucho de ser ligeros: la ausencia, la soledad, las fracturas familiares y el silencioso impacto de crecer antes de tener las palabras para explicar lo que está ocurriendo.
El tenue hilo conductor se centra en un chico de 18 años que se encuentra a las puertas de la edad adulta y cuyos recuerdos y observaciones se reflejan en las vidas de cuatro niños del mismo pueblo. La estructura es episódica y el largometraje se divide en capítulos que siguen a distintos personajes infantiles mientras afrontan pequeños pero decisivos momentos de tensión emocional. Este planteamiento constituye tanto la mayor virtud de la película como su limitación más evidente. Por un lado, el formato aporta a Where the Sun Shines Bright una apreciable variedad de tonos y situaciones, manteniendo un ritmo ágil y evitando que su melancolía recurrente se vuelva monótona. Por otro, la brevedad de cada segmento impide que la mayoría de los personajes evolucionen más allá del estado emocional o la circunstancia que los define.
Aun así, Lam demuestra un buen instinto para el ritmo narrativo. La película rara vez se hace pesada y sus episodios breves y contenidos están narrados con una economía de medios que encaja perfectamente con el material. El director prefiere la acumulación de pequeños momentos a la escalada dramática: una mirada, un silencio, un paseo por el pueblo, un niño obligado a asimilar algo en soledad. En sus mejores momentos, la cinta encuentra un hilo conductor conmovedor entre estos fragmentos, sugiriendo que la infancia no siempre es un espacio protegido, sino con frecuencia un lugar donde el dolor se interioriza antes incluso de poder comprenderse plenamente.
Sin embargo, el resultado es desigual. Algunos capítulos son más precisos y emocionalmente convincentes que otros, y en ocasiones la película resulta demasiado delicada, excesivamente pulida, como si temiera dejar a sus personajes en situaciones verdaderamente incómodas. Un mayor grado de aspereza habría hecho que la obra resultara más incisiva. Lo que se echa en falta no es tanto oficio como una sensación más auténtica de conflicto.
Con todo, las interpretaciones constituyen uno de los aspectos más sólidos de la película. El joven reparto, formado en su mayoría por intérpretes no profesionales, aporta una naturalidad espontánea, y Lam acierta al evitar empujarlos hacia el melodrama. También desde el punto de vista visual, Where the Sun Shines Bright ofrece un acabado cuidado y variado. La fotografía, firmada por Gou Haokun y Pan Wenhua, dota a cada capítulo de una textura ligeramente distinta, manteniendo al mismo tiempo una coherente sensación de unidad tanto en el espacio como en la atmósfera. Es un trabajo refinado, quizá incluso en exceso por momentos, pero nunca impersonal.
En definitiva, la película de Lam es una obra singular y valiosa: una antología íntima y contenida sobre las infancias marcadas por la ausencia, la soledad y el titubeante paso hacia la edad adulta. Su personalidad y su claridad emocional hacen que merezca la pena verla, aunque la irregularidad de sus episodios y la limitada profundidad con la que desarrolla a sus personajes impiden que alcance el retrato plenamente conmovedor al que claramente aspira.
Where the Sun Shines Bright es una producción de las chinas Shanxian Media y Bai’s Pictures, la suiza Movie Sushi, la canadiense Treasure Beth Pictures y la malasia Emuse Pictures.
(Traducción del inglés)
¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.
















