Crítica: Women as Lovers
por Savina Petkova
- Caroline Kox actualiza una novela de la Premio Nobel austríaca Elfriede Jelinek, convirtiéndola en una tragicomedia de exasperación femenina

“No seas tú misma; sé agradable” no es exactamente un consejo, ni tampoco una orden dirigida a las mujeres. La frase forma parte de un mecanismo de autorregulación tan profundamente arraigado que ya no necesita un antagonista que la pronuncie o la encarne. En Women as Lovers, de Caroline Kox, sin embargo, es un mantra cotidiano para Brigitte (Johanna Wokalek), que trabaja como azafata en un stand de feria, presentando un búnker portátil a tipos trajeados y viscosos de todas las edades. Y, aun bajo la mirada casi radiográfica de su jefa —también mujer— y rodeada de mujeres mucho más jóvenes que visten los mismos ajustados uniformes, la sonrisa de Brigitte no desaparece. Women as Lovers, estrenada a nivel mundial el mes pasado en la sección Forum de la Berlinale, se ha proyectado ahora en la última edición del Luxembourg Film Festival.
Women as Lovers supone el debut en la dirección de Kox, a partir de un guion coescrito con Antonio de Luca y adaptado de la novela homónima de la premio Nobel austríaca Elfriede Jelinek. El libro, publicado en 1975 y ambientado en esa época, seguía originalmente las vidas de dos mujeres cuyos sueños de futuro se reducían al matrimonio y a los hijos. Actualizar esta historia a un contexto contemporáneo exige un giro radical y una reorganización completa del entorno: así, Brigitte es una mujer endeudada y sin hogar, que por las noches extiende una colchoneta en un gimnasio para dormir, mientras que Paula (Hannah Schiller) es una estudiante que vive entre las pantallas de sus propios vídeos verticales y las retransmisiones en directo que comparte con desconocidos como camgirl. Las cuestiones sobre el valor de una mujer adquieren un peso central, al igual que la sensación de una alienación creciente que va apagando progresivamente los momentos de humor del largometraje hasta cristalizar en inquietantes ejemplos de heteropesimismo. Resulta devastadora y dolorosamente real la devaluación del atractivo femenino blanco.
Hay mucho que admirar en el dominio que Wokalek demuestra en su papel, construyendo una protagonista desdichada pero de voluntad férrea sin apenas contexto previo, y su Brigitte termina eclipsando a la tímida y a la vez ensimismada Paula, con la que no deja de compararse. El cuerpo envejecido de Brigitte, su sonrisa nerviosa y, en ocasiones, su comportamiento imprudente funcionan como un espejo deformante para cualquiera que aspire a complacer de verdad a un hombre. No es que se convierta en un símbolo de la resistencia feminista, pero a medida que su personaje se hunde en la desesperación con un toque de locura, es entonces cuando sus acciones parecen tener más sentido.
Quizás el rasgo más conmovedor de esta tragicomedia sean las relaciones madre-hija subyacentes que moldean tanto a Brigitte como a Paula. Saltando entre sus respectivas situaciones, la película deja claro que existe un enorme vacío entre las protagonistas y sus madres. Si la madre de Brigitte es invasiva, deja constantemente notas de voz y nunca interactúa con su hija en tiempo real —ni, en realidad, en una conversación propiamente dicha—, la madre enferma de Paula está postrada en la cama y resulta asfixiantemente dependiente. El hecho de que ninguna de ellas —ni sus madres— aborde esa brecha insalvable hace que Women as Lovers resulte aún más demoledora al constatar que, del mismo modo que la realización personal parece imposible, también lo es la simple comunicación.
Women as Lovers es una coproducción entre Alemania y Luxemburgo, producida por Coin Film (Alemania), en coproducción con btf y Amour Fou Luxembourg. Las ventas internacionales están a cargo de Visit Films.
(Traducción del inglés)
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