email print share on Facebook share on Twitter share on LinkedIn share on reddit pin on Pinterest

NIFFF 2026

Crítica: La sonrisa del mal

por 

- Paolo Strippoli cuenta la historia de un pueblecito de montaña que sobrevive gracias al poder curativo de un inquietante adolescente apodado “el ángel de Remis”

Crítica: La sonrisa del mal
Michele Riondino en La sonrisa del mal

El director italiano Paolo Strippoli, ya conocido en el ámbito del cine fantástico gracias a sus anteriores trabajos, La clásica historia de terror, codirigida junto a Roberto De Feo, y su ópera prima, Piove, confirma con La sonrisa del mal su talento para explorar el lado más oscuro del ser humano. La película, estrenada a nivel mundial fuera de competición en la Mostra de Venecia y seleccionada en la competición internacional del Festival Internacional de Cine Fantástico de Neuchâtel (NIFFF), inquieta al espectador desde sus primeras imágenes, que lo trasladan al corazón de un pueblo de montaña llamado Remis, donde una pequeña pero muy unida comunidad vive de forma sencilla y, en apariencia, armoniosa. Ese frágil equilibrio se ve alterado por la llegada de Sergio Rossetti (interpretado por Michele Riondino), el nuevo profesor sustituto de Educación Física, cuyo cinismo choca frontalmente con los valores casi franciscanos que profesan los habitantes de Remis.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Aunque el nuevo profesor es recibido con la alegría y el optimismo característicos de los vecinos del pueblo, su actitud brusca y expeditiva pone desde el primer momento a prueba la paciencia de todos. La primera en sufrir los estallidos de ira de Sergio Rossetti —que, como pronto intuimos, tienen su origen en un trauma del pasado— es Michela, la encargada de la posada del pueblo, interpretada por Romana Maggiora Vergano, que ofrece una sobresaliente interpretación tanto en el registro dramático como de terror. Después de ser agredida por Sergio, a quien más tarde decide ayudar, será ella quien lo conduzca hasta el “ángel de Remis”: un adolescente dotado de un don casi mesiánico, capaz de liberar del dolor y la tristeza a cualquiera que abrace. Matteo Corbin (Giulio Feltri) es su nombre, y constituye literalmente el centro alrededor del cual gravita, de manera asfixiante, una comunidad marcada por una tragedia indescriptible.

Sergio, Matteo y Michela son los protagonistas de una historia que transita entre lo sagrado y lo profano, donde las aspiraciones más profundamente humanas se entrelazan con poderosas fuerzas sobrenaturales. Porque, en el fondo, lo único que desean los habitantes de Remis —y lo desean a cualquier precio— es dejar de sufrir, y la única persona que parece capaz de obrar ese milagro es Matteo Corbin, al mismo tiempo un adolescente víctima de acoso escolar y una especie de ángel celestial. Resulta imposible no interpretar ese profundo anhelo de serenidad como una crítica a la necesidad, hoy tan extendida, de la “resiliencia”, un concepto tan repetido que casi ha perdido su significado original para convertirse en una meta supuestamente alcanzable por cualquiera. Como adictos en busca de su próxima dosis, los habitantes de Remis se aferran a Matteo sin reparar en el peso insoportable que cargan sobre sus hombros. Sin ser realmente conscientes de ello, su obsesión por alcanzar un equilibrio emocional permanente termina destruyendo precisamente la fuente de su salvación.

Al jugar con gran habilidad con los códigos del cine de terror, un género que Paolo Strippoli domina a la perfección, La sonrisa del mal habla de nuestro profundo deseo de alcanzar una paz interior que no es más que una quimera. Los habitantes de Remis, incapaces de enfrentarse a su dolor, se anestesian con ilusiones mientras alimentan a una bestia —que adopta la apariencia de un adolescente confundido y fácilmente manipulable— siempre dispuesta a atacar.

La sonrisa del mal ha sido producida por Fandango, Nightswim y SPOK Films. Fandango gestiona las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del italiano)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy