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KARLOVY VARY 2026 Proyecciones especiales

Crítica: Morten

por 

- La lograda ópera prima de Ivan Pavljutskov sigue a un adolescente cuyo despertar moral se desarrolla entre un entorno escolar hostil, un hogar roto y la calma espectral de la campiña estonia

Crítica: Morten
Tõru Kannimäe en Morten

Morten, la nueva película de Ivan Pavljutskov, que ha sido estrenada a nivel mundial como proyección especial en el Festival de Karlovy Vary, gira en torno a un chico de 15 años del mismo nombre (interpretado por Tõru Kannimäe), que vive en el campo con su madre, siempre distraída, y un tío de carácter imprevisible. Cada día se desplaza a la ciudad para ir al instituto y, siempre que puede, se refugia en la fotografía analógica. Con un carácter introvertido, observador y emocionalmente desorientado, Morten se presenta inicialmente como un protagonista distante, aunque la contenida interpretación de Kannimäe consigue que sus silencios adquieran poco a poco una gran fuerza expresiva. En lugar de buscar la empatía inmediata del espectador, la película deja aflorar gradualmente su incertidumbre, su orgullo y su ocasional cobardía, junto con su sensibilidad.

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En el instituto, Morten se mueve entre compañeros que le ofrecen amistad y otros que se aprovechan de su necesidad de sentirse aceptado. Cuando queda atrapado en una espiral de chantajes, actos vandálicos y traiciones cada vez más graves, la película se adentra en un terreno más reconocible del cine de paso a la adultez. Sin embargo, la guionista Reeli Reinaus evita reducir el conflicto a una simple confrontación entre víctima y acosadores. Morten sufre presiones, pero también toma decisiones; su paso hacia la edad adulta depende menos de derrotar a quienes lo atormentan que de reconocer su propia responsabilidad en lo ocurrido.

Esa ambigüedad moral se refleja también en la dimensión visual y espiritual de la película. El director de fotografía Ants Tammik retrata gran parte del universo de Morten con una paleta fría y sombría, transformando hogares, aulas y trayectos en tren en espacios emocionalmente opresivos. Los colores se vuelven más cálidos y permeables cuando el protagonista está rodeado de otros jóvenes y, sobre todo, durante sus encuentros con Emili (Emili Rohumaa), la enigmática chica a la que conoce en los bosques y marismas. Sus conversaciones introducen una dimensión filosófica sin abandonar por completo la torpeza propia de la adolescencia.

La naturaleza de Emili permanece deliberadamente ambigua. Puede que sea la novia de Morten, como él asegura, pero a menudo parece más una compañera imaginaria o una proyección mental: una figura que encarna la intimidad, la libertad y la seguridad de las que carece en su vida cotidiana. Pavljutskov nunca despeja esa incertidumbre, y precisamente esa decisión dota a la película de su cualidad más inquietante. La naturaleza no funciona aquí como un refugio pintoresco ni como un símbolo simplista de pureza, sino como un espacio liminal donde Morten puede inventarse, aunque solo sea temporalmente, una versión distinta de sí mismo.

La misma contención caracteriza la representación de su familia disfuncional. Su padre ausente, su madre negligente y su tío agresivo podrían haberse convertido fácilmente en explicaciones estereotipadas del malestar adolescente. En cambio, la película los presenta como presencias inestables cuyos fracasos afectan a Morten sin llegar a definirlo por completo. El resultado es una obra cruda —pero nunca deprimente— y filosófica sin caer en la pretenciosidad.

En algunos momentos, Morten pierde parte del misterio que la caracteriza al principio cuando la trama escolar cobra mayor protagonismo, y su deliberada opacidad puede mantener a algunos espectadores a cierta distancia. Aun así, el control de su tono, su belleza melancólica y la inusual complejidad de su joven protagonista la distinguen de otros dramas juveniles más convencionales. Se trata de una historia de iniciación en la que la madurez no se presenta como una revelación súbita, sino como la dolorosa aceptación de la responsabilidad.

Morten es una producción de la estonia Kopli Kinokompanii y la lituana Fralita Films.

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(Traducción del inglés)

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