email print share on Facebook share on Twitter share on LinkedIn share on reddit pin on Pinterest

PELÍCULAS / CRÍTICAS Francia

Crítica: Comète

por 

- Élie Wajeman teje con habilidad una película coral y sensible con un presupuesto muy ajustado, entrecruzando las trayectorias de 18 personajes que evocan los ecos del mundo urbano actual

Crítica: Comète

“Miro por la ventana y me pregunto qué estará pensando la gente. El cometa parece unirnos. ¿Cómo hace la gente para sobrellevar la vida?”. Al emprender una exploración cinematográfica en las antípodas de las producciones convencionales, Élie Wajeman, invitado por las organizadoras de los talleres de formación para actores y actrices Cinemasterclass, ha decidido, a través de Comète (estrenada en los cines franceses el 15 de julio de la mano de Dulac Distribution), apostar por un dispositivo de producción extremadamente minimalista (se habla de un presupuesto que no supera los 100.000 euros) para demostrar una vez más el gran talento que ya había acreditado con sus tres primeros largometrajes, todos ellos presentados en Cannes (Alyah, en la Quincena de los Cineastas en 2012; Los anarquistas, en la Semana de la Crítica en 2015; y Médecin de nuit, en la selección oficial en 2020).

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

El resultado de este experimento, que reúne a 18 intérpretes cuyas vidas se entrecruzan sutilmente en los barrios populares del noreste de París, no es otro que una película rica y poliédrica, que entrelaza más de cincuenta secuencias pertenecientes a varios géneros —desde el drama social existencialista hasta el cine negro con tráfico de drogas y un asesino a sueldo, pasando por ensayos de Las tres hermanas, de Chéjov, turbulencias sentimentales y familiares, entrevistas callejeras para un pódcast sobre la percepción de la vida en París, entre otros elementos—, como una audaz improvisación de jazz que es a la vez novelesca y realista. Todo ello está magistralmente cohesionado gracias a un montaje que enlaza con delicadeza los distintos hilos de una narración fragmentaria sostenida por un constante sentimiento de urgencia (“no hay tiempo que perder”).

La película, que constituye un retrato al mismo tiempo de una generación y de una ciudad, salta con una fluidez muy atractiva de un personaje a otro: un par de amigos, uno de los cuales acaba de salir de un hospital psiquiátrico y busca desesperadamente su trompeta, mientras el otro se gana la vida como guía turístico en los campos de exterminio de Polonia; una joven cuyo padre, sumido en dificultades económicas, reaparece en su puerta tras años de ausencia; una chica que vende droga por las noches en su scooter para ayudar a su hermano; un inmigrante húngaro que reforma un piso y comienza una relación con una psicóloga en duelo; una directora teatral empeñada en sacar adelante los ensayos con su compañía pese a la amenaza constante de los problemas económicos y a la ruptura sentimental con una de sus actrices, que, a su vez, espera con angustia unos resultados médicos; y así sucesivamente. Fragmentos de vida que Élie Wajeman entreteje con enorme habilidad y entre los que destacan, entre otros, Vincent Macaigne, Lou Lampros, Anne-Lise Heimburger, Sandor Funtek y Samuel Achache, por citar solo algunos de los 18 rostros que dan vida a una obra sorprendente, lúdica en su forma pero profundamente seria en el fondo, que capta con gran lucidez la dureza de la existencia en el corazón de las grandes ciudades (la soledad, las dificultades para comunicarse, los dolores silenciosos, las separaciones) sin perder de vista el impulso vital que sigue latiendo bajo la superficie.

Con esta película, admirable por su capacidad para crear tanto a partir de tan poco —ya que el tenue hilo conductor que une todas las historias, el paso de un cometa, apenas actúa como un pretexto narrativo—, el cineasta se concede un brillante paréntesis antes del siguiente capítulo, mucho más convencional y cargado de tensión, de su carrera: Le joueur, actualmente en fase de posproducción (leer el artículo).

Comète es una producción de Keep the Peach Prod y WY Productions.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del francés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy