Crítica: The Crystal Planet
- El largo de animación de Arsen Anton Ostojić, basado en un relato de Dušan Vukotić, retrata cómo la ecología, la responsabilidad, la amistad y la aventura chocan con la codicia y la corrupción

Tras la muerte del único ganador yugoslavo del Oscar, Dušan Vukotić (1927-1998), que se llevó la estatuilla por el cortometraje de animación The Substitute (1961), el cineasta croata Arsen Anton Ostojić tardó una década en obtener los derechos para llevar al cine el proyecto de largometraje de animación inacabado de Vukotić, The Crystal Planet, del que también escribió el guion. Habría de pasar otra década aproximadamente antes de que Ostojić empezara realmente a hacer realidad el proyecto. El largometraje de animación está ahora terminado y listo para presentarse ante el público de todo el mundo. Tras su estreno mundial en el Festival de Zlín, se presentó ante el público croata en el Festival de Pula, donde obtuvo la Arena de Oro Especial por su contribución a la animación croata (ver la noticia).
Tras la muerte de su madre en un accidente, Rea, de 11 años, se muda a regañadientes con su padre, el ingeniero Val, al planeta de cristal del título para empezar una nueva vida. El padre está a punto de comenzar un nuevo trabajo como mano derecha del propietario de la fábrica de robots y gobernante del planeta, el gobernador Mordokan. Los últimos inventos del empresario son mascotas robóticas (aún con algunos fallos), ya que los animales están prohibidos en el planeta. Las elecciones están a la vuelta de la esquina y se necesitan los esfuerzos de Val para asegurar la victoria del gobernador frente a la candidata rival, Sandra, que hace campaña con un programa centrado en cuestiones medioambientales.
Todo lo que quiere Rea es volver a la Tierra, a la que sigue llamando hogar. Pero las cosas empiezan a cambiar cuando conoce y entabla amistad con su vecino Andy, hijo de Sandra. En una de sus primeras aventuras, encuentran y salvan a la cría de una especie animal autóctona y descubren que el planeta tiene su propio ecosistema, amenazado por la contaminación que genera la fábrica de Mordokan. Intentan mantener su hallazgo en secreto, pero la revelación amenaza con reescribir todas las normas del planeta. Las dos familias monoparentales, con la ayuda de esa especie inteligente y empática, tendrán que enfrentarse al poder establecido.
The Crystal Planet está claramente dirigida al público más joven, así que no hay que esperar demasiados matices a la hora de transmitir su mensaje ecológico. Los héroes y los villanos no ocultan ni de qué lado están ni los conflictos que los atormentan. La narración también adolece de algunos mecanismos y giros de guion deus ex machina, al tiempo que imita el estilo estadounidense de la animación infantil e incluso introduce un par de canciones como transición entre actos. Sin embargo, el guion firmado por Ostojić, Aleksandar Žiljak y Brett Shumway se redime gracias a un humor entrañable y una buena dosis de sinceridad.
En el apartado técnico, la combinación de animación con maquetas y CGI cumple a la perfección su cometido, ya que se integra con naturalidad, por lo que conviene aplaudir el trabajo del equipo de animadores. Lo mismo puede decirse de la dirección de fotografía de Tomáš Sysel, que crea la sensación de un mundo bien cohesionado a la vez que capta a los héroes en acción y las ricas texturas del fondo. La dirección segura de Arsen Anton Ostojić puede sorprender tratándose de su primera incursión en la animación (aunque coprodujo un título de este tipo, The Oddsockeaters, en 2016), y el montaje de Lucie Haladová hace que todo fluya con soltura mientras mantiene la duración en torno a los 90 minutos.
The Crystal Planet es una película muy ambiciosa. La existencia de versiones dobladas en varios idiomas, incluida la internacional en inglés (con las voces, entre otros, de Jeremy Irons, Vanessa Redgrave y Michael York), podría ayudar a la película a cruzar numerosas fronteras. En el contexto del cine croata, supone una valiosa aportación a la tradición, recuperada recientemente, de los largometrajes de animación dirigidos al público más joven.
The Crystal Planet es una coproducción entre Croacia, la República Checa y Eslovaquia a través de Filmosaurus Rex, Alkay y Bfilm, con la participación de Czech Television. Sola Media se encarga de las ventas.
(Traducción del inglés)
¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.
















