Crítica: De la Comédie-Française
por Fabien Lemercier
- Martin Darondeau y Bertrand Usclat firman una comedia ágil y entretenida entre los caóticos bastidores de un espectáculo teatral

“Sustituir a un actor apenas tres horas antes del estreno, delante de 900 espectadores, ¿no es la peor pesadilla posible para cualquier intérprete?” Es en medio de un auténtico torbellino de acontecimientos catastróficos, cuyos efectos se ven amplificados por la presión de la cuenta atrás hasta la subida del telón y por el estrés inherente a toda representación teatral, donde el dúo de directores Martin Darondeau y Bertrand Usclat, junto con el desenfrenado reparto de actores de la Comédie-Française reunido para la ocasión, se lanza con entusiasmo y un gran sentido del humor. La desternillante De la Comédie-Française, galardonada con cuatro premios (entre ellos el premio especial del jurado y el premio del público) en el Festival de Cine de Comedia de L'Alpe d'Huez, y elegida como película inaugural de los Rendez-Vous de Unifrance celebrados en París a comienzos de año, llegará a los cines franceses el 22 de julio de la mano de Zinc y Warner Bros.
“Esta noche va a suceder la magia”. En su debut como directora escénica con una puesta en escena de Macbeth en la emblemática Sala Richelieu de la célebre institución parisina, Nina (Pauline Clément), habitualmente actriz de la Comédie-Française, vive una auténtica pesadilla. Durante las últimas horas antes del estreno tendrá que achicar el agua de un barco que hace aguas por todas partes, intentando gestionar como buenamente puede —a base de pensamiento positivo, diplomacia desesperada y un estoicismo al borde del colapso— la interminable sucesión de problemas técnicos y humanos que no dejan de acumularse. La actriz protagonista ha quedado atrapada en el otro extremo de Francia tras aceptar en secreto un lucrativo papel en una serie de televisión; hay que lidiar con los egos, las susceptibilidades y las manías del resto del reparto mientras se intenta mantener unido al equipo; surgen ajustes técnicos de última hora acompañados de desagradables sorpresas; la vida privada irrumpe constantemente en el trabajo; y, para colmo, la presión institucional aumenta cuando la ministra de Cultura anuncia su asistencia a la función, cuya cancelación supondría unas pérdidas de 25.000 euros. Tras tres meses de ensayos, no queda otra que improvisar sobre la marcha, mientras los entresijos del teatro hierven de actividad.
Unidad de tiempo, de lugar y de acción: respetando escrupulosamente las reglas del teatro clásico, la película avanza a un ritmo trepidante (acompañada por la música de Clément Ducol), aprovechando al máximo todos los espacios del teatro —el escenario, los bastidores, los camerinos, el foyer y demás dependencias— para potenciar el núcleo de la historia. A base de recrear con gran precisión el ambiente de la profesión (sus tradiciones y supersticiones, como no vestir de verde o evitar pronunciar el nombre de la obra, los ensayos “a la italiana”, el miedo escénico, etc.) y toda su compleja maquinaria (iluminación, máquinas de humo, decorados...), y a través de la mezcla con soltura de drama y vodevil, De la Comédie-Française resulta a menudo francamente divertida. La película, que gira con ternura en torno a una serie de personajes arquetípicos, todos ellos magníficamente interpretados por Laurent Stocker, Julien Frison, Marina Hands, Adeline D'Hermy, Danièle Lebrun, Christian Hecq y Sefa Yeboah, cumple lo que promete: entretener sin pretensiones y revelar la realidad que se esconde entre bastidores mediante la exageración y la distorsión cómicas, sin perder nunca la coherencia entre el texto y su resonancia dramática. Bajo la figura tutelar del fantasma de Molière, la solidaridad de la compañía acaba imponiéndose a todas las adversidades y, como proclama uno de los acomodadores: “¡Viva el teatro!”.
De la Comédie-Française ha sido producida por Atelier de Production, y coproducida por la Comédie-Française y por France 2 Cinéma. Charades se encarga de las ventas internacionales.
(Traducción del francés)
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