Crítica: Brave New Love
por Muriel Del Don
- La directora y guionista suecodanesa Maria Bäck retrata, con una audaz y saludable dosis de ironía, las absurdas normas que encorsetan a muchas parejas heterosexuales

La directora suecodanesa Maria Bäck ha estrenado a nivel mundial Brave New Love, su segundo largometraje de ficción, en la competición internacional del Festival de Locarno. Con una trayectoria multidisciplinar que abarca la poesía, la danza, el periodismo y la fotografía, Bäck comenzó a darse a conocer en el mundo del cine gracias a dos cortometrajes documentales, antes de rodar su primer largometraje, Psychosis in Stockholm, centrado en una relación maternofilial intensa y simbiótica. En su segundo largometraje de ficción, Bäck vuelve a hablar de las relaciones, pero esta vez con el foco en una pareja. Con una mirada a la vez clínica y onírica, incisiva y humorística, la directora se acerca a una mujer y un hombre inmersos en una crisis existencial que acabará cambiando sus vidas para siempre, convirtiendo su apacible rutina familiar en una desesperada lucha por la supervivencia.
La hipnoterapeuta Kate, protagonista de la película (Kathrine Thorborg Johansen), lleva una vida feliz junto a su marido, Orla (Simon Sears), y su hija, Athena, pero oculta un enorme secreto que no ha compartido con nadie: desde hace tres años mantiene una relación romántica —y pseudosexual— con otro hombre llamado Andreas (Anders Danielsen Lie). Tras años de subterfugios, secretos y reglas férreas para mantener la apariencia de una relación inofensiva, su doble vida llega a su fin cuando Andreas se marcha a Grecia, la tierra natal de su madre. Kate, obligada a enfrentarse a un secreto que la está consumiendo por dentro y víctima del juicio social y de la autocensura, siente que se asfixia. La protagonista de la película, atormentada por la culpa, unas normas sociales angustiosas y unos deseos reprimidos, lucha por comprender el verdadero significado de la palabra “amor”. Pero ¿quién la ayudará y apoyará si tropieza y pierde el rumbo?
Como afirma la propia directora, la película pretende ser un espejo que refleje la soledad y la determinación de un alma que de repente se encuentra embriagada de amor. Esta sensación ardiente consume a la protagonista, pero no llega a destruirla. Al contrario, la impulsa a reflexionar sobre la vida que ha construido para sí misma, basada en unas reglas heteronormativas sacrosantas y en secretos inconfesables. Incluso cuando Kate decide contar su vida secreta a un grupo de mujeres de la iglesia a la que acude, su reacción es brutal, como si hubiera cruzado una especie de línea simbólica que nunca debería traspasarse. Juzgada por la sociedad y, posteriormente, por su familia, Kate se ve obligada a replantearse radicalmente sus prioridades para no ser aniquilada por un mundo conformista que pretende redimirla.
Con Brave New Love, Bäck reflexiona sobre las reglas y expectativas propias de las familias heteronormativas, y lo hace con una saludable y necesaria dosis de ligereza y humor. No importa que la protagonista cometa errores, que sus decisiones compliquen cada vez más su vida cotidiana o que su hija se rebele contra ella; lo que la hace tan atractiva es su irrefrenable sed de libertad y el hecho de que, finalmente, elija el camino que quiere seguir sin preocuparse por el juicio de los demás.
Aunque la historia está narrada desde el punto de vista de Kate, la película se centra exclusivamente en un ejemplo bastante clásico de relación amorosa heterosexual clandestina que se resuelve casi por arte de magia cuando la protagonista se queda embarazada. Es un final feliz apresurado y normativo que resta complejidad a la película y limita su potencial rebelde. Dicho esto, Brave New Love sigue siendo una película intrigante, porque habla del deseo y la libertad desde el punto de vista de una protagonista que parece despertar de repente de un letargo reconfortante pero asfixiante. La película nos permite soñar con diferentes tipos de relaciones humanas, familiares y amorosas, lo cual ya es un buen comienzo. Ahora corresponde al público crear sus propias utopías antinormativas.
Brave New Love ha sido producida por Snowglobe (Dinamarca) y sus ventas internacionales corren a cargo de Reinvent Yellow Sales ApS.
(Traducción del italiano)
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