email print share on Facebook share on Twitter share on LinkedIn share on reddit pin on Pinterest

PELÍCULAS / CRÍTICAS Locarno 2026 / Competición

Crítica: A Margem do Rio

por 

- En su primer largometraje, los directores brasileños Matheus Farias y Enock Carvalho ponen en escena personajes a flor de piel, fieros e indómitos, que luchan por existir

Crítica: A Margem do Rio
Caique Copque y Ítalo Martins en A Margem do Rio

Los directores brasileños Matheus Farias y Enock Carvalho presentan en la competición internacional del Festival de Locarno su primer largometraje, A Margem do Rio, una película conmovedora y poderosa que emprende un viaje a la vez hiperrealista y onírico por los rincones más oscuros de un Brasil sumido en la violencia y el fanatismo religioso. Farias y Carvalho son un dúo de directores, pero también pareja en la vida real, y se dieron a conocer con su cortometraje Inabitável, que causó sensación en Sundance: una obra de ciencia ficción queer que ya abordaba temas muy cercanos a ellos, como la violencia institucional, la transfobia y la solidaridad entre personas marginadas. A Margem do Rio es un análisis implacable —aunque impregnado de una dosis redentora de ternura— de la fe en su deriva fanática, la violencia, el deseo y las luchas de poder. Se trata de una obra majestuosa en la que Brasil, y en particular la ciudad de Recife, aparece retratado en toda su deslumbrante y aterradora diversidad.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

La película, que constituye un thriller erótico queer, cuenta la historia de Izaquiel (el fantástico y conmovedor Caique Copque), un joven empleado de la limpieza que comparte casa con sus hermanas elegidas, mujeres trans que se han convertido en su familia. Izaquiel, obligado a abandonar a sus padres porque no aceptaban su homosexualidad, ha encontrado en este nuevo refugio acogedor, basado en la tolerancia y el apoyo mutuo, a seres humanos heridos pero combativos que, como él, han sido rechazados y denigrados por una sociedad que los desprecia. Mientras deambula de noche por el agreste bosque de manglares que rodea la ciudad, el protagonista conoce al fascinante y misterioso pescador Jeremias (el asombroso y talentoso Ítalo Martins), que le permite experimentar un deseo que se ha visto obligado a reprimir durante demasiado tiempo debido a la educación recibida, la presión social y un opresivo adoctrinamiento religioso. A medida que la violencia a su alrededor se vuelve cada vez más feroz, ambos emprenden un viaje hacia el corazón palpitante de los manglares, un lugar suspendido entre la realidad y el mito que se ha convertido en refugio de toda una comunidad que vive en las sombras. Izaquiel, obligado a enfrentarse a su pasado, se convierte en una especie de justiciero nocturno, defensor de una diversidad luminosa obligada a esconderse bajo el manto del bosque.

La película es una fascinante mezcla de cine queer, realismo mágico y thriller erótico, una obra única, extremadamente poderosa y valiente que deja al descubierto las violentas consecuencias del abuso de poder y del control ideológico asociados al movimiento conocido como “bolsonarismo”. La crítica social que recorre toda la película (una audaz denuncia de la represión, la homofobia y la transfobia que infectan a todo un país) se fusiona con una profundidad emocional que impregna cada imagen.

Los personajes, interpretados magníficamente por un reparto de actores y actrices que irradian realismo, encarnan a la perfección tanto los miedos como los actos de rebelión que los impulsan y habitan. En este sentido, resulta especialmente emblemática la escena en la que dos artistas trans gritan su rabia contra quienes las desprecian abiertamente a plena luz del día mientras las explotan amparados por el anonimato de la noche. A Margem do Rio da voz y presencia física a estas criaturas indomables, a estos seres humanos valientes obligados a vivir mirando constantemente por encima del hombro por miedo a ser atacados, heridos o, peor aún, asesinados. Los complejos vínculos, a menudo basados en la corrupción, entre las iglesias evangélicas y la política brasileña quedan expuestos en toda su obscena banalidad, como si nada pudiera oponerse a su avance violento.

A Margem do Rio, como una especie de fantasía de venganza con carga política, devuelve el poder a quienes normalmente son invisibilizados por ser diferentes y, por tanto, peligrosamente desestabilizadores. Es una obra inclasificable, al igual que el propio concepto de queer, que encuentra la belleza en la anomalía y la rebelión en la solidaridad entre las criaturas de la noche que, de forma inexorable, empiezan a enseñar los dientes.

A Margem do Rio ha sido producida por las brasileñas Gatopardo Filme y Moçambique Audiovisual, y coproducida por la alemana Tama Filmproduktion y la brasileña Vitrine Filmes. MPM Premium se encarga de las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del italiano)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy