Crítica: Hearing
por David Katz
- El misterioso e inmersivo segundo largometraje de Lê Bảo sigue el alejamiento entre dos generaciones de una familia vietnamita y los extraños fenómenos audiovisuales que las atormentan

Hasta el momento, el cine de Lê Bảo es un cúmulo de yuxtaposiciones extrañamente insólitas: en su anterior largometraje, Taste (premiada en la sección Encounters de la Berlinale), no estaba del todo claro qué hacía un futbolista nigeriano en un barrio marginal vietnamita parcialmente inundado, ayudando a cocinar a los obreros de una fábrica que residían allí, pero aun así generaba una extraña fractura intercultural. Hearing, presentada en la Competición Internacional del Festival de Locarno, parece centrarse en Ninh (Nsưt Nguyễn Quốc Tuấn), un hombre de mediana edad que lidia tanto con su propio distanciamiento conyugal como con el de sus padres, y cuyo trabajo consiste en instalar medidores de decibelios en diversos entornos públicos y privados. Sin embargo, cuando el sonido en esos ambientes supera cierto umbral, se emite una luz cegadora de un tono púrpura azulado que lo inunda todo. De nuevo, esto parece apuntar directamente a lo que más le interesa a Lê: que la interferencia sonora se perciba más intensamente como un fenómeno visual o de color.
Por sus raíces en el Sudeste Asiático, a Lê se le ha comparado (de forma acertada y previsible), con Apichatpong Weerasethakul; pero también hay algo de Pedro Costa en su predilección por los espacios interiores oscuros y cavernosos. Trabajando con el director de fotografía Nguyễn Vinh Phúc, ha dotado a sus películas de una belleza visual consumada, sosteniendo sus impecables planos maestros el tiempo suficiente para hipnotizarnos y sumirnos en una especie de sopor. No obstante, en este caso le cuesta acceder a temas lo bastante ricos como para diferenciarlo aún más, ya provengan de la historia, de una resonancia sociopolítica o de la espiritualidad.
A lo largo de sus dos horas de metraje, que demuestran un ritmo calculado, su primera y su segunda mitad se dedican a explicar la dolorosa y fracturada situación familiar de Ninh, antes de transitar con bastante naturalidad hacia la experiencia sensorial que prometen tanto el título como muchas películas de este tipo presentadas en festivales (Objet a, ambientada en Berlín y seleccionada también en Locarno este año, cumple asimismo con esa extraña obligación de un estallido visual espectacular en su tramo final). Ninh hace tiempo que vive con su madre, Khanh (Nsưt Ngọc Tản), en pleno declive físico y cognitivo, y visita a su padre, Nhiên (Ming Hùng), que trabaja como agricultor en el campo. A pesar de que fue Nhiên quien la maltrató físicamente, este impide que Khanh participe en las visitas, donde podría fraguarse una reconciliación. Ninh también siente vergüenza por haber maltratado del mismo modo a su exesposa, Ngọc (Khánh Huyền), y se ve obligado a ver a sus dos hijos pequeños en un hermoso pero peligroso desfiladero, mientras Ngọc (cuya nueva pareja le ha proporcionado mayores comodidades de clase media) observa en segundo plano.
Estos detalles de la trama no buscan tanto desvelar la toxicidad y la violencia de los personajes masculinos como mostrar el aislamiento y la soledad a los que todos están condenados mientras habitan sus diferentes hogares, que Lê filma subrayando su separación del mundo exterior. De forma algo simplista, el director interpreta los sonómetros de manera más simbólica, como instrumentos capaces de captar la discordia del corazón y el alma y de proyectar una luz literal que casi ahoga y limpia el dolor. Con una mezcla de sonido Dolby Atmos, Hearing saca el máximo partido de ello con las composiciones originales del artista techno noruego Mental Overdrive, para luego optar por otra de las yuxtaposiciones características del realizador al ofrecernos la improbable estampa de unos campesinos ya mayores desatándose al son de la música, reproducida de manera diegética en un club nocturno local. Nuestros cinco sentidos representan una forma literal de "sentir" algo: Hearing aboga por el oído como el más potente.
Hearing es una coproducción entre Vietnam, Singapur, Noruega, Francia, Indonesia, Arabia Saudí, Camboya, Tailandia y Taiwán, producida por Sensory Ocean Films, E&W Films y Kongchak Pictures. Heretic gestiona sus ventas internacionales.
(Traducción del inglés)
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