SARAJEVO 2026 Competición documentales
Crítica: When I Get Out
por Olivia Popp
- En su nuevo documental, Metod Pevec sigue a un grupo de reclusos que participan en un taller de psicodrama organizado con fines de rehabilitación

Una vez por semana durante 18 meses, el psiquiatra penitenciario Vladimir Milošević interactuó con un grupo de presos en la prisión de Dob, en el centro de Eslovenia. Entre ellos se encuentran Valon Hoxaj, Nenad Mirović, Denis Mihalič, Matej Groznik y otros, todos ellos condenados por delitos graves o infracciones de diversa índole. El proceso “psicodramático” de Milošević, como él mismo lo define, fue documentado por el director Metod Pevec y dio lugar a When I Get Out, el largometraje documental del cineasta que se acaba de estrenar a nivel internacional en la competición documental del Festival de Sarajevo, después de haber sido galardonado con el premio del público en el Festival de Cine Esloveno el pasado mes de octubre.
En lugar de seguir a los presos en su vida cotidiana —un enfoque más previsible para un tema de estas características—, el documental se centra en estos encuentros entre ellos, en los que conversan, debaten y representan distintas situaciones de su pasado, incluidas algunas protagonizadas por personas que han influido en quiénes son hoy. Se podrían establecer ciertos paralelismos con Reas, de Lola Arias, por el tipo de ejercicio escénico orientado a la rehabilitación que Pevec trata de plasmar, aunque la falta de estructura y de un hilo conductor hacen que la película resulte más difícil de seguir.
Algunas conversaciones se adentran en terrenos más tradicionales, como el arrepentimiento por los actos cometidos, el rechazo al sistema penitenciario o, por el contrario, la aceptación de sus métodos, y las reflexiones sobre cómo seguir adelante. A través de la grabación de los talleres de Milošević, Pevec indaga en unas emociones que rara vez afloran en las interacciones cotidianas dentro de la prisión, pero la película tiene dificultades para escapar de una sensación de repetición durante sus más de una hora y 45 minutos de metraje.
A lo largo de la película también descubrimos los intereses creativos de los presos: por ejemplo, uno de ellos posee un nivel avanzado en pintura, mientras que otro tiene talento para la interpretación. Todo ello acaba culminando en lo que podría considerarse una muestra artística de carácter restaurativo. Este se convierte en el gran momento de recompensa de la película, aunque el camino hasta llegar a él resulta más débil de lo que quizá podría haber sido.
When I Get Out no pretende formular afirmaciones concretas sobre la moralidad de la prisión, pero acaba revelando mucho más sobre la profunda reflexión emocional a la que se ven abocados los presos. Cuando las percepciones personales comienzan a salir a la superficie, incluidas algunas revelaciones de una enorme vulnerabilidad, se nos recuerda entonces que estamos contemplándolo todo a través de la mirada del documentalista y de su enfoque marcadamente intervencionista.
When I Get Out es un documental esloveno producido por Vertigo en coproducción con RTV Slovenija.
(Traducción del inglés)
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