VENECIA 2026 Semana Internacional de la Crítica
Crítica: Prima della guerra
por Fabien Lemercier
- VENECIA 2026: Con el hilo conductor de un amor imposible, Tommaso Usberti firma una cinta contundente y atmosférica que denuncia el clima machista que envenena a la juventud del norte de Italia

“Llega, mata y se va. No es la primera vez. Lo conozco”. Es en la llanura del Po —epicentro de la Padania con la que lleva tiempo fantaseando la extrema derecha xenófoba italiana, pero también territorio que da empleo a un gran número de inmigrantes y región de una extraordinaria riqueza de fauna y flora que conviven con la ganadería intensiva y el monocultivo del maíz— donde Tommaso Usberti ha decidido ambientar su primer largometraje, el singular Prima della guerra, presentado en la Semana Internacional de la Crítica de la 83.ª edición de la Mostra de Venecia.
Una película marcada por los extremos, que arranca con una violenta e inquietante partida de caza motorizada, observada a escondidas por un niño autista que “sabe hablar, pero no habla”. Es una introducción acorde con la audaz propuesta de este joven cineasta, que apuesta por un expresionismo cinematográfico llevado al límite y prescinde de los diálogos superfluos y de las explicaciones narrativas demasiado subrayadas.
—“Pensaba que eras más delicado”. —“Soy una bestia”. —“No, eres como los demás”. Con los músculos en tensión, masculino a más no poder, como todos sus amigos, siempre dispuesto a pelearse y atrapado en una rutina cotidiana que lo lleva del taller mecánico donde trabaja a la discoteca donde se desfoga en la pista de baile, Guido (el carismático Piero Usberti), que ronda los veinte años, se siente algo desconcertado por su encuentro con Marika (Luàna Bajrami), una joven kosovar que mata el tiempo en un país que no le gusta. En apenas unos días surge entre ambos un extraño idilio, en un contexto poco propicio para las relaciones entre comunidades diferentes y mientras Guido, muy familiarizado con las armas de fuego, recibe presiones de su entorno para aceptar las propuestas de un reclutador de mercenarios…
La película, que no se despega en ningún momento de los pasos de su protagonista, traza un retrato intenso y elíptico de una sociedad marcada por una identidad primitiva y de una juventud desorientada que se aferra a códigos masculinos arcaicos que ensalzan la fuerza. Sobre el relato planea un aire de maldición. La trama, deliberadamente minimalista, responde a una apuesta por lo insólito que puede hacer que el conjunto resulte algo deslavazado en algunos momentos, pero que el director asume plenamente y que encaja con su enfoque de inspiración pasoliniana. La película deja amplio espacio a las sensaciones —en particular, a través de dos secuencias de caza especialmente logradas—, a la música, que va de los sonidos contemporáneos a Vivaldi, y a la filmación de la naturaleza y sus animales —ciervos, jabalíes, garzas, entre otros—. De este modo, plantea sin tapujos una pregunta que constituye un dilema individual de alcance universal, con inevitables resonancias políticas: ¿es posible liberarse de la identificación conformista con el grupo dominante y de una cultura de la violencia crepuscular?
Prima della guerra es una producción de la francesa L’Heure d’été y la italiana Mir Cinematografica, en coproducción con la también italiana Eolo Film Production. The Party Film Sales se encarga de las ventas internacionales de la película.
(Traducción del francés)
Galería de fotos 07/09/2026: Venice 2026 - Prima della guerra
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© 2026 Isabeau de Gennaro for Cineuropa @iisadege
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