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VENECIA 2026 Giornate degli Autori

Crítica: Balcanica

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- VENECIA 2026: El primer largo de Nicola Sorcinelli sigue a un padre y un hijo afganos que recorren la peligrosa ruta de los Balcanes rumbo a Italia, cruzándose por el camino con una joven médica

Crítica: Balcanica
Matilda De Angelis en Balcanica

Con un título que alude a la peligrosa "ruta de los Balcanes", que se extiende desde Asia occidental hasta Europa, la ópera prima de Nicola Sorcinelli, Balcanica, se suma a la larga lista de películas que han abordado la experiencia de las personas refugiadas, en un momento en que la violencia contra los migrantes alcanza nuevas cotas. Con un guion firmado por el propio director junto a Andrea Brusa, la película ha tenido su estreno mundial en las Giornate degli Autori de Venecia.

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El tubista Jalil (Ivar Wafaei) y su padre, el director de orquesta Nazar (Babak Karimi, miembro del reparto de A Separation, ganadora del Oso de Plata), son músicos que han abandonado Afganistán después de que se prohibiera la música, quedándose sin sustento. Un solemne solo de tuba hacia el final, obra de Michele Braga, funciona como una cuidada alusión a la profesión de los propios personajes. Mientras tratan de llegar a Italia, son atacados en la frontera y encuentran refugio en un campamento improvisado, con la ayuda de Greta, una joven médica humanitaria (interpretada con solidez por Matilda De Angelis), mientras Nazar cae cada vez más enfermo. En este mundo, como en la vida real, los migrantes son golpeados repetidamente por violentos guardias fronterizos (a veces con consecuencias mortales) que les impiden cruzar. Este relato de ficción bien podría haber sido un documental, gracias a su empeño por construir una narración realista y pegada a la realidad.

La fotografía de Damjan Radovanović responde también a ese impulso. La cámara permanece cerca de los personajes, en planos largos y errantes que imitan un estilo de no ficción. Lo que más llama la atención es el uso de un objetivo excesivamente gran angular en determinados planos, que deforma el entorno que rodea a los personajes de Sorcinelli, como si algo antinatural y omnipresente se cerniera sobre ellos. Destaca también el tratamiento de la luz: las texturas decadentes del campamento y la naturaleza desolada que lo rodea están iluminadas con gran maestría mediante colores intensos, que van del azul desvaído del cielo al naranja encendido de una hoguera.

La historia empieza a revelar la distancia entre el idealismo de Nazar y la conciencia de Jalil sobre lo que les aguarda. Sin embargo, Balcanica se esfuerza por evitar los diálogos excesivamente explicativos, pero no siempre consigue establecer una conexión sólida entre sus personajes. Las motivaciones están ahí, pero el pulso narrativo avanza con demasiada lentitud para una película de menos de 90 minutos, dejando al espectador más distante de lo que cabría esperar. La película concluye con una nota esperanzadora, aunque impregnada de incertidumbre: quizá exista un destino afortunado para quienes siguen la misma ruta hacia una nueva vida.

Balcanica es una coproducción entre Italia, Serbia y Croacia, producida por Nightswim y Wildside (una compañía de Fremantle), en coproducción con This and That Productions y Antitalent, y en colaboración con M74 y Nieminen Film. m-appeal gestiona las ventas internacionales de la película.

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(Traducción del inglés)


Galería de fotos 04/09/2026: Venice 2026 - Balcanica

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Nicola Sorcinelli
© 2026 Isabeau de Gennaro for Cineuropa @iisadege

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