Crítica: Un peu avant minuit
por Fabien Lemercier
- VENECIA 2026: Nicolas Pariser firma una divagación llena de encanto y de intenciones políticas, centrada en un hombre ante el espejo que toma de conciencia de su pasado

“¿Qué vida has vivido?”. Es en la extraña y fascinante niebla de un tiempo entre paréntesis, del que un hombre a punto de cumplir los cincuenta se sirve para reencontrarse con viejos conocidos desaparecidos de su vida desde hace más de veinte años, donde se sumerge la insólita y cautivadora Un peu avant minuit, de Nicolas Pariser, presentada en la competición oficial de la 83.ª edición de la Mostra de Venecia. Una semana de paseos y conversaciones por las calles de París que, poco a poco, se transforma en una investigación sobre uno mismo, especialmente a través de la evolución de las relaciones amorosas entre mujeres y hombres y de la trayectoria de los “intelectuales precarios” en una sociedad marcada por un clima político nocivo.
“En aquella época, no era el feminismo lo que os asfixiaba: éramos carne fresca y a todo el mundo le parecía normal”. Léo (un perfecto Melvil Poupaud en un difícil papel “pasivo”), atrapado durante una semana en París a la espera de una cita aplazada por un notario italiano que debe cerrar la sucesión de su padre —a quien nunca conoció—, tiene tiempo de sobra. Entre otras cosas, retoma el contacto con su hija Emma (Clara Pacini), una joven de veintitantos años a la que apenas conoce y que resulta estar profundamente comprometida (“quiero hacer algo serio con mi vida”) con la lucha contra el patriarcado y en el epicentro de los conflictos sociales que incendian la capital —que permanece bajo un fuerte dispositivo policial—. También es una ocasión para reencontrarse con antiguos compañeros de una revista cultural a la que Léo contribuyó activamente en el cambio de siglo. Un pequeño grupo bautizado como La Horde cuyo comportamiento hacia las mujeres dejaba mucho que desear por aquel entonces, según la abogada Éléonore (Léonie Simaga) y la diputada Armelle (Anaïs Demoustier). Léo, que reconoce no haber hecho gran cosa con su vida y se muestra desconcertado y algo desestabilizado por unos puntos de vista que no encajan en absoluto con la imagen que él tenía de su vida amorosa, continúa explorando el pasado, en particular en busca de Tina (Golshifteh Farahani)…
“No te voy a contar nada, ya lo verás por ti mismo”. Al tomar el camino exactamente opuesto al de los relatos minuciosamente construidos y las fórmulas narrativas tan clásicas que a menudo resultan previsibles, la película deambula con su protagonista por un París extraordinariamente real y avanza al ritmo de largos paseos y grandes conversaciones que abren nuevas posibilidades de encuentro, permitiéndonos así descubrir un poco más y, sobre todo, haciendo que Léo termine descubriendo algo más sobre sí mismo. De ahí surge un retrato fragmentario que, además, va trazando con gran sutileza el de una generación y una sociedad atrapadas entre el final de un ciclo y el salto al vacío. Todo ello conforma un largometraje existencialista sobre el paso del tiempo, atravesado por los grandes desafíos contemporáneos, con ecos de Joseph Roth y un estilo insólito que ejerce un poderoso magnetismo.
Un peu avant minuit ha sido producida por Bizibi y Dimanche Soir. Pyramide International se encarga de las ventas internacionales.
(Traducción del francés)
Galería de fotos 10/09/2026: Venice 2026 - One Minute to Midnight
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© 2026 Fabrizio de Gennaro for Cineuropa - fadege.it, @fadege.it
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