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VENECIA 2026 Competición

Crítica: Ritorno a Buenos Aires

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- VENECIA 2026: Marco Bechis vuelve a enfrentarse a sus recuerdos del cautiverio en una cárcel militar clandestina durante la dictadura en Argentina con una película tensa y catártica

Crítica: Ritorno a Buenos Aires
Adriano Giannini en Ritorno a Buenos Aires

Buenos Aires, 19 de abril de 1977. A la salida de la escuela donde estudia, Marco Bechis, de veinte años, es secuestrado por un grupo de militares vestidos de civil. Joven de buena familia, con una adolescencia vivida entre Italia y la Argentina de la dictadura militar, se había acercado al movimiento de oposición de los Montoneros. Acaba en una cárcel clandestina, donde permanecerá varios días. En 1982, en Milán, realiza una videoinstalación, Desaparecidos, dove sono?, de la que años más tarde, ya convertido en director de cine, surgirá Garage Olimpo, presentada en la sección Un Certain Regard de Cannes. También dedica a los desaparecidos Hijos, presentada en la sección Cinema del presente de Venecia, que narra el drama de los hijos de argentinos desaparecidos, adoptados ilegalmente por familias de antiguos militares. Hoy presenta en la competición de la Mostra de Venecia Ritorno a Buenos Aires, una película con la que trata de enfrentarse definitivamente a la experiencia traumática de su secuestro por motivos políticos en un sótano de la capital argentina y a la existencia como superviviente, llevándonos hasta la sala del tribunal donde se enfrentó a sus carceleros, sentados en el banquillo de los acusados.

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Sin embargo, la historia de la película no es la historia del director. El protagonista, Mariano Guerra, interpretado por Adriano Giannini, no es Bechis, pero, como Bechis, es uno de los pocos supervivientes de aquella tragedia. Estamos en 2008; Mariano es un médico italiano de urgencias que acaba de practicar maniobras de reanimación a un paciente, salvándole la vida. Regresa a casa e ignora una vez más los mensajes grabados en el contestador automático de la Fiscalía de Buenos Aires, que le invita a declarar en el proceso “Garage Olimpo” (nombre de la prisión secreta). Mariano está aterrorizado ante la idea de tener que mirar a sus torturadores a la cara más de treinta años después.

Después de volver a escuchar unas viejas cintas de audio que dan testimonio de su cautiverio, decide marcharse. Junto con otros supervivientes que van a prestar declaración, se aloja en unas dependencias del Ministerio de Justicia, donde vuelve a encontrarse con personas que compartieron su cautiverio. Entre ellos reina un clima que oscila entre la cautela y la desconfianza abierta. Todos saben que, durante los años de la dictadura militar del general Videla, quienes eran detenidos sufrían torturas mediante descargas eléctricas con el objetivo de obligarlos a revelar los nombres de sus compañeros y que, a menudo, se les obligaba a acompañar a los militares vestidos de civil para señalar a las personas que debían ser detenidas. Mientras espera el día de su declaración, recuerdos angustiosos resurgen con fuerza en la mente de Mariano. Entre el público que asiste al juicio, Mariano reconoce al infame doctor K. (Adrián Fondari, que debutó como actor en Garage Olimpo e Hijos/Figli), al que nadie ha conseguido desenmascarar jamás. Un flashback nos revela que Mariano, cuando era un joven estudiante de Medicina, se había convertido en el ayudante del doctor K. en la enfermería de la prisión, y que este lo había salvado de la muerte —aunque no de las violaciones diarias a manos de los demás torturadores—. Durante dos años y 46 días, Mariano atendió a sus compañeros torturados, pero también administró pentotal a aquellos que eran trasladados en aviones de carga militares y arrojados todavía con vida al océano.

Hay un momento de gran tensión y catarsis en esta película en el que el médico torturador, seguro de su impunidad, acorrala a Mariano en los baños del tribunal para asegurarse de que su “fiel perrito” no testifique contra él. “Solo estás aquí para limpiar tu conciencia”. Mariano queda literalmente paralizado por el terror, se pone firme y se mea en los pantalones como si estuviera reviviendo aquellos días horribles. El superviviente sabe ahora que el destino de uno de los responsables de los asesinatos sistemáticos perpetrados por los militares argentinos, hasta entonces fuera del alcance de la justicia, está en sus manos. Y que ha llegado el momento de desprenderse de esa carga, después de años conviviendo con la culpa de haber sobrevivido. Y que eso es lo que les debe a quienes no tuvieron esa suerte.

Ritorno a Buenos Aires es una coproducción entre Italia y Brasil de Fandango, 39Films, Karta Film, 34 Filmes con Rai Cinema. Fandango se encarga de las ventas internacionales, mientras que Fandango Distribuzione llevará la película a los cines italianos.

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(Traducción del italiano)


Galería de fotos 11/09/2026: Venice 2026 - Back to Buenos Aires

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Marco Bechis, Adriano Giannini, Ana Celentano, Verónica Gerez, Olivia Nuss
© 2026 Isabeau de Gennaro for Cineuropa @iisadege

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