Crítica: Idda
- El segundo largo de Irene Dionisio convierte un reencuentro entre dos amigas de la infancia en un delicado estudio sobre la memoria, la distancia y las extrañas formas del afecto

Nueve años después de Le ultime cose, Irene Dionisio regresa a la ficción con Idda, que ha tenido su estreno mundial en la competición Platform del Festival de Toronto. Su título significa "ella" en siciliano y es también una forma familiar de referirse al Etna, cuya presencia sobrevuela la película no solo como paisaje, sino también como una fuerza inestable, casi dotada de vida propia.
Adele (Tecla Insolia) y Sofia (Romana Maggiora Vergano) fueron inseparables de niñas, pero la edad adulta las ha llevado por caminos distintos. Reunidas tras un largo tiempo separadas, se proponen cumplir una vieja promesa y subir juntas al Etna. El viaje empieza con el aire despreocupado y espontáneo de dos amigas que intentan recuperar una intimidad que dan por sentada. Sin embargo, las pequeñas irritaciones, los silencios y los recuerdos no resueltos van dejando claro que lo que las une quizá tenga ya más que ver con el pasado compartido que con lo que son ahora.
Ahí es donde Idda resulta más convincente. Dionisio, que coescribe el guion junto a Marco Borromei, evita convertir la amistad femenina en una sororidad sin fisuras o en una rivalidad abierta. En su lugar, capta el menos dramático pero más reconocible desasosiego de descubrir que alguien que antes te entendía de forma instintiva se ha vuelto, en parte, inescrutable. La película también se apoya en una incapacidad contemporánea para comunicarse: Adele y Sofia hablan, discuten y vuelven a conectar físicamente, pero una y otra vez fracasan a la hora de articular qué necesitan realmente la una de la otra.
Insolia y Maggiora Vergano sostienen muy bien esa incertidumbre. Ambas interpretaciones están marcadas por la fragilidad, pero en registros contrapuestos: Adele es más ensimismada y atenta, mientras que Sofia parece más libre e impulsiva, incluso cuando esa soltura empieza a parecer otro mecanismo de defensa. Su química hace verosímil la amistad incluso en momentos en que el espectador puede preguntarse, con razón, por qué estas dos personas siguen siendo amigas. La respuesta parece residir precisamente en la memoria, el hábito y la geografía emocional de haber crecido juntas.
La fotografía de Gergely Pohárnok también evita los atajos evidentes. Sicilia rara vez se parece a la Sicilia de las postales o de las campañas de las oficinas de turismo (lo cual es de agradecer). Gran parte del paisaje urbano podría pertenecer casi a cualquier sitio, mientras que la isla se impone con más fuerza a través de la naturaleza y, inevitablemente, del Etna. La ceniza, la roca, el humo y la inmensidad del volcán van desplazando poco a poco el mundo cotidiano, permitiendo que la película pase de un drama íntimo sobre la amistad a algo más inquietante. Una secuencia final especialmente impactante lleva esta transformación hasta el límite, alcanzando una dimensión casi sobrenatural sin abandonar la perspectiva emocional que ha guiado la película.
Aun así, Idda no llega a profundizar tanto como apuntan sus mejores momentos. El guion se guarda muchas cosas, a veces de forma muy efectiva, pero en otros momentos uno desearía saber bastante más sobre Adele y Sofia, sus años separadas y los motivos de ciertas decisiones tomadas dentro y fuera de campo. Algunas revelaciones, por tanto, pesan menos de lo previsto, mientras que la metáfora central del Etna corre en ocasiones el riesgo de volverse excesivamente explícita.
Con todo, el último trabajo de Dionisio sigue siendo un retrato sensible y formalmente logrado de una relación cuya importancia no puede medirse solo por si aún "funciona". Su idea más persuasiva es también la más sencilla: las personas cambian, las amistades mutan y, a veces, lo que sobrevive no es ni la comprensión plena ni siquiera la compatibilidad, sino el sedimento de haber conocido por completo a otra persona.
Idda es una producción de Kino Produzioni junto con Rai Cinema, Andromeda Film, EDI Effetti Digitali Italiani y Wise Pictures. Rai Cinema International Distribution gestiona sus ventas internacionales.
(Traducción del inglés)
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