SAN SEBASTIÁN 2026 New Directors
Crítica: Body of Glass
por Cristóbal Soage
- El excelente debut en la dirección de la bailarina alemana Naëmi Ada es un thriller emocional sin miedo al riesgo que atrapa al espectador de principio a fin

Desde el principio nos invade la intriga y la tensión mientras nos dejamos llevar por el viaje que nos propone Body of Glass, debut de la cineasta alemana Naëmi Ada, que se presenta en la sección New Directors del Festival de San Sebastián. Primero escuchamos el canto de apariencia ancestral de una coral polifónica y enseguida nos vemos en medio de la violenta pelea de una joven pareja, un chico abandona a una chica en medio de una montaña rocosa al final de una carretera llena de curvas. Esta incertidumbre y este sentimiento de malestar nos acompañarán durante el resto de la película, una película de esas que cuanto menos te cuenten antes de verla, mejor.
Digamos que Tian (Soma Pysall), una joven y talentosa bailarina, es el centro de esta historia. Ella es la chica a la que veíamos ser abandonada en mitad de la nada al principio, y el que la abandonaba era Felix (Manuel Severin), su novio y también el coreógrafo responsable de la compañía de danza en la que ambos trabajan. La relación que tienen es muy tóxica, algo que se evidencia en cada uno de los instantes en los que los vemos juntos. Además, Tian es una chica alemana que se encuentra un tanto aislada en Marsella, la ciudad en la que todo se desarrolla. Ciudad a la que, por cierto, el buen hacer de Ada le saca muchísimo partido, integrando sus paisajes y sonidos en el complejo retrato psicológico de la protagonista que la cinta dibuja.
Queriendo huir de una situación que la asfixia, Tian se hace pasar por alguien distinto para acabar acompañando, e incluso siendo central en sus dinámicas, a un grupo de personas que atraviesan un proceso de duelo por un joven al que la bailarina nunca conoció. La premisa es rocambolesca y el camino que transita el personaje principal no lo es menos, pero la película se sostiene con un vigor impresionante, y al espectador no le queda más remedio que asistir atónito y pegado a la butaca al desarrollo de los acontecimientos. Esto es consecuencia de un guion magnífico responsabilidad de la propia Ada, pero también de un potente grupo de intérpretes en el que es justo destacar a Soma Pysall, que da vida a la protagonista con una convicción y una entrega que desarman.
Estamos, en definitiva, ante un debut muy prometedor. Una propuesta original y arriesgada en el que todos los elementos técnicos y artísticos funcionan con precisión. Un viaje emocional y mental, pero también físico, en el que asuntos como el abuso, el duelo, el proceso creativo, la identidad y la conexión humana (o la falta de ella) desfilan ante nuestros ojos dejándonos pocas certezas, pero muchísimo y muy rico material para la reflexión.
Body of Glass es una producción de Soilfilm Media GmbH y Soldats. Las ventas internacionales corren a cargo de Alpha Violet.
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