SAN SEBASTIÁN 2026 New Directors
Crítica: Cute
por Cristóbal Soage
- La noruega Marlene Emilie Lyngstad debuta en el largometraje con una atrevida, radical, empática y desarmante exploración de una cuestión muy espinosa

Cute es el título del debut en el largo de la directora noruega Marlene Emilie Lyngstad, presente en la sección New Directors del Festival de San Sebastián. Su visionado es, dejémoslo claro, una experiencia muy retadora, desagradable por momentos. Pero también es, y esto no es menos importante, impresionante por su arrojo y por su capacidad de afrontar el aspecto más oscuro de la sexualidad humana: la pederastia.
Richard (Jan Gunnar Røise en un trabajo impresionante) es un hombre de apariencia normal, que tiene una relación a primera vista normal con una mujer. Pero enseguida nos damos cuenta de que esa apariencia de normalidad está muy lejos de ser real. En una escena en la que el protagonista tiene que hacerse cargo del aseo de la hija de siete años de su novia, detectamos en el hombre un interés malsano por la pequeña. Él es consciente de que los sentimientos que alberga por la niña están mal, y su actitud denota un desprecio por sí mismo bastante evidente. Richard rompe su relación para alejarse de sus tormentos y busca refugio en la casa de su anciana madre.
Una vez allí es cuando Richard conoce a Stella (una no menos impresionante Gina Jaqueline), la cuidadora de su progenitora. Se trata de una peculiar mujer cuya actitud, gestos y forma de vestir denotan cierta inmadurez e infantilismo. Pronto él descubre, casi por azar, la doble vida de ella como camgirl sexual con actitud de Lolita. Esto parece revelarse como la solución perfecta a los tormentos del protagonista y los dos tardan poco en establecer una relación afectivo sexual en la que juegan el rol de padre e hija. Nada de lo que se nos cuenta es fácil de ver y el trabajo de Lyngstad, apoyado en el buen hacer del director de fotografía Thomas Dyrholm, consigue construir escenas sexuales que nunca son eróticas. Lejos de ello, la repulsión y la incomodidad son el sentimiento que se impone a lo largo del visionado. Pero hay algo más, en la conciencia del protagonista de lo despreciable de sus sentimientos y en su lucha para huir de sus pulsiones, la directora consigue la proeza de que sintamos empatía por él.
El dilema de Richard, pero también el duro trance al que asistimos como espectadores, se magnifica cuando la hija de su ex se pone en contacto con él para retomar la relación. Y claro, la perturbación de Richard es absoluta, pero también lo es la nuestra, que no podemos evitar sentirnos intrigados por cómo se van a desarrollar los acontecimientos y en qué va a desembocar el oscurísimo triángulo que se establece.
Es imposible ver Cute y no sentirse golpeado y retorcido emocional e intelectualmente por lo que cuenta. Ver la película y hasta pensar en ella después de haberla visto es, hasta cierto punto, desagradable. Pero también es admirable el arrojo y la convicción con los que la directora y sus protagonistas se entregan para intentar arrojar luz sobre una realidad oscurísima que da mucho miedo. En esta ambivalencia reside el poder y el valor de la obra.
Cute es una producción de Nordisk Film Production A/S, Nordisk Film Production AB, Film i Väst y Amarcord. Trustnordisk se encarga de las ventas internacionales.
Galería de fotos 21/09/2024: San Sebastian 2026 - Cute
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