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CANNES 2007 Quincena de los Realizadores / FR

Arbid y el deseo masculino

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"No es una película provocadora, sino honesta". Así es como la directora Danielle Arbid describía Un Homme Perdu [+lee también:
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la pasada noche en su proyección en la Quincena de los Realizadores. Tras la guerra civil libanesa vista desde los ojos de una joven en Dans les Champs de Bataille [+lee también:
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(2004), la directora franco-libanesa vuelve a la Croisette con la historia de una extraña relación entre un fotógrafo y un hombre amnésico, ambientada entre Jordania y Líbano.

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Esta road movie está libremente inspirada en el errante fotógrafo francés Antoine d'Agata (quien también ha colaborado en el guión), con Melvil Poupaud como su potencial álter ego, Thomas. Durante un viaje, Thomas conoce a un misterioso hombre (Alexandre Siddig), que pronto se convierte en compañero de viaje y modelo. Sin embargo, la cámara de Thomas sólo puede capturar apariencias; así, el pasado del hombre queda en lo desconocido y su introvertido comportamiento intriga a Thomas, quien decide investigar su identidad.

Un Homme Perdu es una película guiada por su personaje, que, en este caso particular, muestra que el lazo psicológico entre los dos hombres es, de hecho, más importante que la intriga secundaria de investigación que ocupa la última media hora de la historia. Mucho antes, Arbit sitúa su película en burdeles, hoteles y clubes nocturnos, atreviéndose a filmar lo que muchos directores hombres no acostumbran: el deseo masculino.

Varias secuencias incluyen actos sexuales que se convierten en sesiones fotográficas para el próximo libro de Thomas. Los cuerpos femeninos están claramente definidos como objeto de deseo. No obstante, y por el hecho de que Arbid sea mujer, esas escenas, aunque casi explícitas, nunca parecen ser innecesarias ni groseras. Son fundamentales para el vínculo creado entre los dos personajes principales.

"Ellos tenían dos mundos supuestamente separados: uno, sexual; el otro, combatir el pecado. Uno, sobrio; el otro, buscando la desintoxicación por todos los medios", dijo Arbid. "Quería ponerlos frente a frente y mezclarlos".

Un Homme Perdu fue producida por MK2 Productions -encargado también de la distribución en salas y de las ventas internacionales- con el apoyo de Canal + y del Centro Nacional de la Cinematografía francés (CNC).

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(Traducción del inglés)

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