Elija su idioma en | es | fr | it

Crítica: Una vida mejor

email print share on facebook share on twitter share on google+

La historia de amor de un director indignado

por 

- Brillante puesta en escena de la espiral de deuda, amor, sueños y supervivencia que viven Guillaume Canet y Leïla Bekhti. Galardón al mejor actor en el festival de Roma y premio Cineuropa en Estoril.

Crítica: Una vida mejor

Una vida mejor [+lee también:
tráiler
film focus
entrevista: Cédric Kahn
ficha del filme
]
es una historia de amor anticapitalista en una época apocalíptica en que los institutos bancarios están destruyendo Europa y un experto financiero puede derrumbar un país como India. De la macro a la microeconomía, los protagonistas de la película de Cédric Kahn buscan un futuro mejor que la pesadilla actual, donde préstamos, deudas infinitas, burocracia y usura institucionalizada son capaces de destruir cualquier idilio y alejar a las personas.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

A través de acertados primeros planos, Kahn retrata al protagonista Yann, encarnado por el actor y director Guillaume Canet, un rostro burgués que aquí se transforma en un cocinero de 35 años que quiere emanciparse, dar un salto de calidad, no trabajar para ningún jefe, pero con seguridad económica, sin miedo de encontrarse con la dura realidad porque él, criado en una casa de acogida, conoce a fondo las dificultades de la vida.

El realizador sigue sus pasos por una París despiadada, reflejo de una Europa al borde del colapso, poblada por inmigrantes clandestinos sin futuro, nuevos pobres que representan a la perfección el eslogan de Occupy Wall Street: "Somos el 99%". Yann conoce a Nadia (Leïla Bekhti), una camarera de 28 años de origen libanés con un niño de nueve años, Slimane (Slimane Khettabi). Su situación económica los empuja en una infernal espiral de hipotecas. Yann, tenaz e impulsivo, persigue su sueño de pequeño empresario y aumenta cada vez más sus deudas, mientras que Nadia, más pragmática, decide sacrificarse y emigrar a Canadá, donde tiene un trabajo más seguro, dejando al pequeño con Yann, con la promesa de enviarles lo antes posible un billete de avión para volver a reunirse.

Cédric Kahn firma un retrato realista, de dramática actualidad, en el que describe los mecanismos de los préstamos y sus riesgos ocultos y, al mismo tiempo, muestra la integridad de Yann, su absoluta honestidad. Entre él y el niño nace un vínculo muy fuerte, basado en la enseñanza de los valores morales necesarios para vivir en esta jungla de explotación. Él mismo renunciará a sus reglas por dar un futuro a su “familia”, yendo hasta Canadá a la búsqueda de una mujer que no da noticias desde hace meses.

La retórica se hace perentoria, casi necesaria, en la segunda parte de la película y el guión, escrita por el propio Kahn con b>Catherine Paillé a partir del libro Pour une vie plus douce, de Philippe Routier, pierde fuelle. Pero la gran solidez de la dirección y la interpretación de Canet revelan la urgencia de la narración y sostienen la película hasta el aparente final feliz, cuando Une vie meilleure parece querer dar una respuesta a la esperanza inicial. Es necesario volver a empezar, revisar las aspiraciones, reconstruir los valores, descubrir y saborear la felicidad incluso en la pobreza. Sin dejar de soñar.

(Traducción del italiano)

galería de fotos

título internacional: A Better Life
título original: Une vie meilleure
país: Francia
ventas en el extranjero: Wild Bunch
año: 2011
dirección: Cédric Kahn
guión: Cédric Kahn, Catherine Paillé
reparto: Guillaume Canet, Leïla Bekhti, Slimane Khettabi

premios/selecciones principales

Festival Internazionale del Film di Roma 2011 En Concurso
Mejor actor (Guillaume Canet)
cinando

Follow us on

facebook twitter rss

ArteKino

Boletín

Les Arcs call
Unwanted_Square_Cineuropa_01