Brimstone (2016)
El bar (2017)
Sage Femme (2017)
The Fixer (2016)
The Giant (2016)
Nocturama (2016)
Fiore (2016)
anterior
siguiente
Elija su idioma en | es | fr | it

BERLÍN 2015 Competición

email print share on facebook share on twitter share on google+

Victoria: al final de la escapada de la noche berlinesa

por 

- BERLÍN 2015: Sebastian Schipper nos arrastra por un jadeante recorrido de 140 minutes filmado en una sola vertiginosa secuencia, por una película tan desgarradora como embaucadora

Victoria: al final de la escapada de la noche berlinesa
Frederick Lau y Laia Costa en Victoria

Victoria [+lee también:
tráiler
film focus
entrevista: Sebastian Schipper
ficha del filme
]
, el magnífico cuarto largometraje como director del actor alemán Sebastian Schipper,en competición en la 65ª Berlinale, empieza con la violencia brutalmente física de un ataque epiléptico, de flashes luminosos de una blancura cegadora, al ritmo de una música electrónica hechizante. Desde los primeros segundos, se nos sumerge con fuerza en la embriaguez de la noche berlinesa. Victoria (Laia Costa) baila, y el deleite de alguien que ahoga en la música y en la oscuridad de lee en su cara de niña sabia, en su mirada calurosamente castaña de joven madrileña instalada desde hace poco en Berlín. Victoria baila y se deja llevar, ya que siente el pulso de la gran ciudad del extranjero que late, potente, irresistible.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Cuando sale de las entrañas de la metrópolis, la joven, sociable y generosa, ni tonta ni arisca, se deja convencer sin dificultad por una banda de turbulentos "berlineses de verdad" a quienes le acaban de denegar la entrada en el club, para estar por la calle, con la cerveza en la mano, como se hace cuando la noche se termina y decidimos esperar al amanecer. El amable líder Sonne (Frederick Lau), el guapo turcoalemán Blinker (Burak Yigit), el golfo de cabeza rapada Boxer (Franz Rogowski) y Fuß (Max Mauff), ya borracho, se conocen desde la infancia. Fortalecidos por esta amistad incondicional, hacen como si Berlín fuese suyo, como si no tuvieran la necesidad de nada más que del presente y de momentos juntos. Siendo la sinceridad del lazo que los une comunicativa, casi apasionante, Victoria los sigue sin dudar, yendo hasta robar algunos productos en el establecimiento de un tendero dormido antes de escalar con los cuatro chicos el techo de su edificio, en lo alto de la ciudad. Tal y como la ciudad, la noche es suya, con las medias tintas que envuelven todo el mundo de la misma manera, y se nota, en la intensa dulzura de las miradas que intercambian, que la joven y Sonne ya no tienen ganas de separarse. Y el espectador quiere también quedarse con ellos, ya que, en cierta manera, le hace también parte de este grupo al que seguimos tan de cerca, con la cámara a la espalda, sin nunca, nunca abandonarlos.

Es precisamente eso, ya que desde el principio, vemos la misma secuencia nunca interrumpida. Como Victoria, nos fundimos con este grupo de manera completamente natural, como en la vida. Mientras, lo que parece al principio cine de observación se convierte en un vertiginoso tour de force. Cuando Boxer anuncia a sus compañeros que ha prometido al gángster que lo ha protegido en la cárcel de devolverle el favor efectuando un atraco, la aventura nocturna se convierte en una epopeya embaucadora, llevada de la mano del asombroso virtuosismo del director y su director de fotografía Sturla Brandth Grøvlen. Sin nunca hacer trampas (la película se ha hecho sin montaje alguno), y sin que nos demos cuenta nunca, en 140 minutos de huida hacia adelante, del menor fallo en el dispositivo de Schipper o en el juego de los protagonistas, la cámara hace piruetas desde los techos a la cafetería en donde Victoria trabaja, al aparcamiento en donde reciben las armas antes de ponerlas en marcha, en un coche robado, hasta los topes de anfetaminas, hacia el banco que deben desvalijar...

Finalmente, el shock de la primera escena anuncia de manera bastante perfecta todo lo que va a seguir: la manera en la que la película atrapa totalmente al espectador y en la que le afecta casi físicamente, pero sobre todo la total credibilidad de esta historia a tiempo real, tan potentemente realista que es incluso más fuerte que la realidad.

Victoria está producida por las alemanas Monkeyboy Gmbh, Deutschfilm y Radical Media y vendida al extranjero por The Match Factory.

(Traducción del francés)

Lee también

CASI HECHO Home
 

últimas noticias

 

otras noticias

Boletín

Follow us on

facebook twitter rss

Doc Spring