email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

CANNES 2021 Proyecciones especiales

Sergei Loznitsa • Director de Babi Yar. Context

"Esta gente era como si fuese polvo bajo la tierra, y durante 80 años, no se hizo nada sobre ello"

por 

- CANNES 2021: El cineasta fija su atención en un oscuro evento histórico que Europa ha intentado ignorar y olvidar durante mucho tiempo

Sergei Loznitsa • Director de Babi Yar. Context

En septiembre de 1941, las tropas nazis asesinaron a 30 000 judíos en tres días en Babi Yar, un barranco en Kiev, Ucrania. Su destino ocupa un lugar destacado en Babi Yar. Context [+lee también:
tráiler
entrevista: Sergei Loznitsa
ficha de la película
]
, que se estrenó en la sección Proyecciones especiales del Festival de Cannes y recibió un Premio Especial del Jurado, el premio Golden Eye. A partir de material de archivo, el director Sergei Loznitsa ha elaborado una obra notable que aporta una autenticidad actual a un oscuro pasado de la historia europea tras décadas de un silencio activo y premeditado sobre aquellos acontecimientos.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)
series serie

Cineuropa: En tus notas referentes a esta película indicas que descubriste el lugar de la masacre cuando eras pequeño. ¿Fue ese el germen para rodar este trabajo tantos años después?
Sergei Loznitsa: Probablemente. Nací cerca de aquel lugar. La primera vez que lo vi no había ni un monumento ni una indicación ni nada. Pero cada año, a finales de septiembre, la gente acudía allí para rendir un homenaje y la milicia los dispersaba. Al final, un año se puso una piedra en la que estaba escrito: “Aquí se erigirá un monumento dedicado a los soviéticos asesinados por los alemanes”. Transcurridos otros cinco o siete años, construyeron un monumento que era extraño y desagradable; desagradable desde un punto de vista artístico pero también ideológico. Ha permanecido allí hasta ahora. Cuando se desmoronó la Unión Soviética, cada nación construyó un monumento dedicado a sus ciudadanos muertos allí: un monumento ucraniano, un monumento judío y un monumento romaní. Esta división me recuerda que no existe una memoria común. 150 000 personas de la ciudad de Kiev fueron asesinadas a lo largo de tres o cuatro años. Aquellas personas fueron prácticamente polvo clandestino, y durante 80 años no se hizo nada al respecto, ni un monumento conmemorativo ni nada. Hasta hace cinco años, en 2016, cuando se creó el Centro Conmemorativo del Holocausto Babi Yar. El director artístico del centro, Ilya Khrzanovskiy, a quien conozco desde la etapa de los estudios en la escuela de cine en la década de los 90, era conocedor de lo que sabía yo acerca del tema desde que era pequeño y me pidió que rodara esta película. Además, llevo varios años preparando un largometraje de ficción basado en estos acontecimientos.

La película se compone de imágenes del período en cuestión, algunas de las cuales son imágenes de aficionados, incluyendo de soldados alemanes, y también imágenes de noticiarios y juicios. El material parece en muy buen estado, y en varias ocasiones parece incluso en perfecto estado. ¿Cómo has trabajo desde el punto de vista técnico? La mayor parte del sonido es creado, exceptuando el sonido de las imágenes que tenían sonido, por supuesto, por ejemplo cuando se escucha algún discurso. Para todo lo demás usamos voz superpuesta de personas de a pie, personas que no eran actores. El objetivo era mostrar la voz correcta para un soldado alemán, por ejemplo. Llegué a tener entre 20 y 30 horas de material, y para cada episodio escogí el material óptimo tanto por tema como por cuestión artística. Había mucho más material por el lado alemán que por el lado ruso o soviético. En cuanto a la buena calidad que mencionas tan amablemente, nos esforzamos en limpiar la imagen a fondo y añadir profundidad a los planos. Teníamos material en 8, 16 y 35 milímetros, e incluso algún material en color.

¿Cómo te gustaría llamar a tu obra: documental, documento, crónica…?
Me gustan todos esos términos. Sin embargo, para mí, en primer lugar se trata de cine. Una obra de arte.

Un término que aparece varias veces durante el metraje es “cronocidio”. ¿Qué nos puedes contar al respecto?
Vivimos en tiempos de cronocidio. El cronocidio nos rodea. En algunos países, porque Ucrania no es el único, la gente se niega a decir o escuchar verdades sobre acontecimientos del pasado y en su lugar prefieren hablar sobre dichos eventos de una manera distinta: “Bueno, los que colaboraron no están tan malos”, y comentarios de ese tipo. “Cronocidio”, una palabra metafórica que aporta un nuevo significado a “tiempo de matar”, fue propuesta por el filósofo ruso Mikhail Epstein y entiendo de dónde procede. Durante la era soviética, no se dijo nada acerca del Holocausto. Es como si la sociedad se encontrase en un agujero negro histórico en el que el legado es inexistente.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés por Marcos Randulfe)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Lee también

Privacy Policy